
En medio de tanto caos todo parece perdido,pero las mismas energías que están poniendo en evidencia lo que está mal, son las que promueven el cambio hacia una Nueva Humanidad. Atrévete a ser parte de los que apuestan por una vida mejor para todos, atrévete a comenzar el cambio partiendo por tí mismo, atrévete a ser un alquimista.
ALQUIMIA, UN CAMINO DE AUTOTRANSFORMACION:
Por medio de un gradual y profundo autonocimiento y comprensión de la vida, así como de otros conocimientos y herramientas, irás descubriendo tu grandeza y dejarás atrás tanto de tu dolor que un día dirás que ese del pasado no pudiste ser tú!
viernes, 21 de agosto de 2009
Canalizar y ADN
“Canal” es aquello que sirve para llevar algo de un lugar a otro, transmitir, trasladar, permitir el flujo. De esta forma, “canalizar” es facilitar el flujo de algo desde un punto a otro, sea esto agua, electricidad o…información.
En el mundo de lo espiritual ser un “Canalizador” es una capacidad que no hace mucho ha sido más conocida, aún cuando ha existido desde siempre y hay infinidad de escritores, artistas, chamanes, científicos, santos del todas las religiones, etc, que han canalizado la información, descubrimientos y creaciones que nos han entregado. No por ser canalizada, la obra deja de ser propia, puesto que se requiere la participación si no de la conciencia -ya que ello depende del grado de evolución personal- sí de la participación plena de del Yo Superior de la persona. En la medida que la humanidad ha ido evolucionando, también la capacidad de canalizar concientemente ha sido más conocida, así, con el tiempo esta actividad ya no será ni tan rara ni despertará la desconfianza de los que hoy son escépticos y suspicaces. Y es que la capacidad de canalizar no es ni más ni menos extraordinaria que cualquier otra de las capacidades más comunes del ser humano. No es más extraordinaria, sin embargo, es una de aquellas que por degradación genética, por desuso, por cambio de percepción del ser humano de lo que es en cuanto espiritual, por manipulación de masas, por culpa, miedo, castigo, etc, etc, etc….se fueron perdiendo o atrofiando de generación en generación hasta el día de hoy en que por fin el despertar de la Conciencia Crística está acelerando los procesos en seres más avanzados y despertando poco a poco a toda la humanidad.
Hay una masa crítica de seres concientes que con su energía, entrega y con la ayuda y guía de seres de otras dimensiones, Maestros y seres evolucionados, así como aprovechando ciertos acontecimientos cósmicos, han logrado cambiar muchas cosas, entre ellas, han logrado establecer y atraer corrientes de energía que están afectando a la humanidad y el planeta, empujando al autodescubrimiento, la expansión y la liberación. Todo lo que parece caos no es sino esa búsqueda, conciente o no, de la liberación de la infinidad de esclavitudes en las que la humanidad ha vivido. Este caos llegará a su fin y en ese momento las virtudes y naturales capacidades de la humanidad comenzarán a reflorecer como el más maravilloso de los amaneceres.
Se supone que el ser humano tiene sólo 2 hélices de ADN en pleno funcionamiento y que un porcentaje muy pequeño del código genético es funcional, lo demás se clasifica como "ADN chatarra". Además, la ciencia afirma que las personas que se conocen como "Indigo" o "Cristal", traen al menos dos hélices de ADN adicionales activadas, a esto se debe que estas personas vivan y sean sentidas como distintas, porque traen nuevas capacidades y una manera de ver y sentir todo de una manera incomprensible para la mayoría.
El ADN de los seres humanos despertará sus filamentos dormidos y ya se están viendo cambios (para mayor información sobre este tema, sugiero buscar los artículos de la Dra. Berrenda Fox, entre otros), cuando el ADN empieza a activar más filamentos también se van activando más capacidades en el ser humano, como lo es la intuición, la telepatía y muchas otras que ayudan en la autosanación, la armonía con lo Divino y el despertar espiritual. Por supuesto, la capacidad de contactar con lo Divino también se hace no sólo más evidente sino más fácil.
Canalizar no es capacidad exclusiva de quienes han activado más su ADN, pero sin duda se hará mucho más fácil desde allí. Hoy, los canalizadores conocidos son todavía pocos, pero quiero dejar claro que esta capacidad es natural a todo ser humano por el sólo hecho de serlo y de venir de la misma fuente de donde todos venimos. Tú puedes canalizar, te sorprendería la cantidad de veces que lo has hecho, puedes aprender a hacerlo mejor, puedes ayudarte a despertar y puede que no te resulte rápido ni fácil, pero puedes.
Así entonces, dejo a todos invitados al autodescubrimiento y a comenzar este maravilloso camino de luz, que los llevará sin lugar a dudas hasta lo inesperado.
PROXIMAMENTE: Ofreceré mi curso para ayudar a despertar el ADN.
© Todos los derechos reservados.
En el mundo de lo espiritual ser un “Canalizador” es una capacidad que no hace mucho ha sido más conocida, aún cuando ha existido desde siempre y hay infinidad de escritores, artistas, chamanes, científicos, santos del todas las religiones, etc, que han canalizado la información, descubrimientos y creaciones que nos han entregado. No por ser canalizada, la obra deja de ser propia, puesto que se requiere la participación si no de la conciencia -ya que ello depende del grado de evolución personal- sí de la participación plena de del Yo Superior de la persona. En la medida que la humanidad ha ido evolucionando, también la capacidad de canalizar concientemente ha sido más conocida, así, con el tiempo esta actividad ya no será ni tan rara ni despertará la desconfianza de los que hoy son escépticos y suspicaces. Y es que la capacidad de canalizar no es ni más ni menos extraordinaria que cualquier otra de las capacidades más comunes del ser humano. No es más extraordinaria, sin embargo, es una de aquellas que por degradación genética, por desuso, por cambio de percepción del ser humano de lo que es en cuanto espiritual, por manipulación de masas, por culpa, miedo, castigo, etc, etc, etc….se fueron perdiendo o atrofiando de generación en generación hasta el día de hoy en que por fin el despertar de la Conciencia Crística está acelerando los procesos en seres más avanzados y despertando poco a poco a toda la humanidad.
Hay una masa crítica de seres concientes que con su energía, entrega y con la ayuda y guía de seres de otras dimensiones, Maestros y seres evolucionados, así como aprovechando ciertos acontecimientos cósmicos, han logrado cambiar muchas cosas, entre ellas, han logrado establecer y atraer corrientes de energía que están afectando a la humanidad y el planeta, empujando al autodescubrimiento, la expansión y la liberación. Todo lo que parece caos no es sino esa búsqueda, conciente o no, de la liberación de la infinidad de esclavitudes en las que la humanidad ha vivido. Este caos llegará a su fin y en ese momento las virtudes y naturales capacidades de la humanidad comenzarán a reflorecer como el más maravilloso de los amaneceres.
Se supone que el ser humano tiene sólo 2 hélices de ADN en pleno funcionamiento y que un porcentaje muy pequeño del código genético es funcional, lo demás se clasifica como "ADN chatarra". Además, la ciencia afirma que las personas que se conocen como "Indigo" o "Cristal", traen al menos dos hélices de ADN adicionales activadas, a esto se debe que estas personas vivan y sean sentidas como distintas, porque traen nuevas capacidades y una manera de ver y sentir todo de una manera incomprensible para la mayoría.
El ADN de los seres humanos despertará sus filamentos dormidos y ya se están viendo cambios (para mayor información sobre este tema, sugiero buscar los artículos de la Dra. Berrenda Fox, entre otros), cuando el ADN empieza a activar más filamentos también se van activando más capacidades en el ser humano, como lo es la intuición, la telepatía y muchas otras que ayudan en la autosanación, la armonía con lo Divino y el despertar espiritual. Por supuesto, la capacidad de contactar con lo Divino también se hace no sólo más evidente sino más fácil.
Canalizar no es capacidad exclusiva de quienes han activado más su ADN, pero sin duda se hará mucho más fácil desde allí. Hoy, los canalizadores conocidos son todavía pocos, pero quiero dejar claro que esta capacidad es natural a todo ser humano por el sólo hecho de serlo y de venir de la misma fuente de donde todos venimos. Tú puedes canalizar, te sorprendería la cantidad de veces que lo has hecho, puedes aprender a hacerlo mejor, puedes ayudarte a despertar y puede que no te resulte rápido ni fácil, pero puedes.
Así entonces, dejo a todos invitados al autodescubrimiento y a comenzar este maravilloso camino de luz, que los llevará sin lugar a dudas hasta lo inesperado.
PROXIMAMENTE: Ofreceré mi curso para ayudar a despertar el ADN.
© Todos los derechos reservados.
viernes, 24 de julio de 2009
"Cuicos Flaites" (diario El Mostrador.cl, Julio 24, 2009)
Me sigue llamando poderosamente la atención la incapacidad de los adultos para mirarse a si mismos y reconocer cuánto de lo que ellos reprochan a los jóvenes es un espejo de si mismos. Mucho menos parecen tener conciencia de cómo los adultos han promovido la formación de esos jóvenes en una manera de vivir y sentir que califican de lo peor.
Descalifican a estos jóvenes como si se tratase de algo ajeno a ellos, son “ellos”, “esos”, los hijos de otros, nunca los míos. Son los hijos de “esos” padres, que viven de “esa” manera y que nada tienen que ver conmigo, con mi entorno, con lo que yo soy.
No entiendo cómo pueden seguir culpando a otros sin mirar que son parte de la conciencia general de la sociedad. Todos, desde los más calificados profesionales que viven en los más altos barrios, pasando por los estratos medios y llegando a los bajos, consumen ávidos, a diario, toneladas de vulgaridad; manosean, sin la más mínima autocensura a los más nobles sentimientos; expulsan por sus bocas millones de bajos adjetivos calificativos; microbios y venenos por doquier, hacia todo y todos. Todos han sido muy productivos entregando bienes de consumo masivo, incentivando la necesidad, exacerbando los instintos hasta lo imposible y ahora se ubican en la cómoda posición de calificar a “los otros”.
¡Para qué decir de la incapacidad de ver lo positivo de los jóvenes!
Conozco no algunos sino miles de jóvenes que luchan sanamente y con fuerza por lo suyo. Otros tantos que aman, otros muchos que son gentiles, que saben lo que quieren y no todos ellos son de familias acomodadas, muchos han vivido con un solo padre y las cosas no han sido fáciles.
Qué bueno sería que la educación se transformara en un derecho natural y no en un bien de consumo más. Qué bueno sería que los intereses mezquinos de los poderosos cedieran. Qué bueno sería que nos diéramos cuenta de que los jóvenes, TODOS LOS JOVENES SON NUESTROS JOVENES, que no se trata de razas, ni de países, ni de sectores sociales.
Los jóvenes nos están mostrando en qué fallamos los adultos.
¿Cuándo vamos a verlos, a oírlos, a atenderlos?
Sí, es verdad, muchos de ellos ya no quieren oír, muchos ya no creen en nada. Como el cáncer diagnosticado tardíamente. Pero aún por ellos hay algo que hacer y, lo más importante, hay tanto que se puede hacer por los jóvenes que son, guste o no, el futuro de la humanidad.
¿De dónde vendrán las primeras señales de verdadero cambio?
¿Quién o quiénes serán los valientes?¿De qué “bando”?
¿Quién o quienes se atreverán a adjudicarse el tremendo reconocimiento del futuro?
Está por verse.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los derechos reservados
Descalifican a estos jóvenes como si se tratase de algo ajeno a ellos, son “ellos”, “esos”, los hijos de otros, nunca los míos. Son los hijos de “esos” padres, que viven de “esa” manera y que nada tienen que ver conmigo, con mi entorno, con lo que yo soy.
No entiendo cómo pueden seguir culpando a otros sin mirar que son parte de la conciencia general de la sociedad. Todos, desde los más calificados profesionales que viven en los más altos barrios, pasando por los estratos medios y llegando a los bajos, consumen ávidos, a diario, toneladas de vulgaridad; manosean, sin la más mínima autocensura a los más nobles sentimientos; expulsan por sus bocas millones de bajos adjetivos calificativos; microbios y venenos por doquier, hacia todo y todos. Todos han sido muy productivos entregando bienes de consumo masivo, incentivando la necesidad, exacerbando los instintos hasta lo imposible y ahora se ubican en la cómoda posición de calificar a “los otros”.
¡Para qué decir de la incapacidad de ver lo positivo de los jóvenes!
Conozco no algunos sino miles de jóvenes que luchan sanamente y con fuerza por lo suyo. Otros tantos que aman, otros muchos que son gentiles, que saben lo que quieren y no todos ellos son de familias acomodadas, muchos han vivido con un solo padre y las cosas no han sido fáciles.
Qué bueno sería que la educación se transformara en un derecho natural y no en un bien de consumo más. Qué bueno sería que los intereses mezquinos de los poderosos cedieran. Qué bueno sería que nos diéramos cuenta de que los jóvenes, TODOS LOS JOVENES SON NUESTROS JOVENES, que no se trata de razas, ni de países, ni de sectores sociales.
Los jóvenes nos están mostrando en qué fallamos los adultos.
¿Cuándo vamos a verlos, a oírlos, a atenderlos?
Sí, es verdad, muchos de ellos ya no quieren oír, muchos ya no creen en nada. Como el cáncer diagnosticado tardíamente. Pero aún por ellos hay algo que hacer y, lo más importante, hay tanto que se puede hacer por los jóvenes que son, guste o no, el futuro de la humanidad.
¿De dónde vendrán las primeras señales de verdadero cambio?
¿Quién o quiénes serán los valientes?¿De qué “bando”?
¿Quién o quienes se atreverán a adjudicarse el tremendo reconocimiento del futuro?
Está por verse.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los derechos reservados
jueves, 9 de julio de 2009
Homosexuales
Cuando La Divinidad los hizo hombre y mujer, sabía perfectamente que habría más que eso. Dios es hombre, es mujer y es todo lo que es y lo que no es. Carece de género, no lo necesita para ser Dios y cuando crea dos para la experiencia del alma, no significa que otra postura sexual ofenda la creación divina. Contra la creación divina va la postura moralista, cínica e inmisericorde de quienes han creado el concepto de pecado y que se han adueñado de la ley humana y divina.
Todo es experiencia y aprendizaje para el alma, si la homosexualidad es una perversión no lo es menos la heterosexualidad pervertida. He conocido más heterosexuales depravados que gay degenerados y si hay homosexuales buscando niños en las esquinas de las escuelas también los hay heterosexuales.
Y me dicen “estás llamando a que las locas nos invadan con toda libertad”.
La verdad es que sólo digo lo que muchos ya piensan y no se atreven a decir.
Gays, lesbianas has existido desde que la humanidad pisa esta tierra, han sido parte de la evolución de la humanidad. Si la sociedad pudiera entender que no se trata de incentivar sino de comprender y aceptar sin juicio ni castigo, verían que no invaden más que cualquier hombre o mujer buscando su vida.
En el tiempo en que fui voluntaria en el Apoyo Espiritual del Santuario del Padre Hurtado, me tocó vivir más de una experiencia relacionada con homosexualidad y para contarles solo algo de ellas, les hago unas preguntas:
¿Han visto a un adolescente castigarse físicamente porque se da cuenta de que se siente atraído por un amigo (a) del mismo sexo, con rabia y terror de lo que le harán sus padres cuando lo sepan?
¿Han tenido que abrazar a un gay, serio profesional exitoso, mientras llora amargamente porque lleva 30 años escondido “en el closet” y ya no lo soporta más?
¿Han tenido que ayudar a buscar respuestas cuando una lesbiana pregunta “por qué” y tiene miedo y siente vergüenza de vivir?
¿Han tenido la experiencia de mirar a los ojos a alguien que pasa por el tormento de darse cuenta de que es homosexual?
¿Han recibido a una ex monja que llora y se culpa y quiere terminar con su vida porque su amada se va del país?
Yo sí…gracias a Dios y si antes no sentía rechazo por los homosexuales, desde entonces les abrí un lugar en mi corazón, como parte del todo que es Dios, con respeto.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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Todo es experiencia y aprendizaje para el alma, si la homosexualidad es una perversión no lo es menos la heterosexualidad pervertida. He conocido más heterosexuales depravados que gay degenerados y si hay homosexuales buscando niños en las esquinas de las escuelas también los hay heterosexuales.
Y me dicen “estás llamando a que las locas nos invadan con toda libertad”.
La verdad es que sólo digo lo que muchos ya piensan y no se atreven a decir.
Gays, lesbianas has existido desde que la humanidad pisa esta tierra, han sido parte de la evolución de la humanidad. Si la sociedad pudiera entender que no se trata de incentivar sino de comprender y aceptar sin juicio ni castigo, verían que no invaden más que cualquier hombre o mujer buscando su vida.
En el tiempo en que fui voluntaria en el Apoyo Espiritual del Santuario del Padre Hurtado, me tocó vivir más de una experiencia relacionada con homosexualidad y para contarles solo algo de ellas, les hago unas preguntas:
¿Han visto a un adolescente castigarse físicamente porque se da cuenta de que se siente atraído por un amigo (a) del mismo sexo, con rabia y terror de lo que le harán sus padres cuando lo sepan?
¿Han tenido que abrazar a un gay, serio profesional exitoso, mientras llora amargamente porque lleva 30 años escondido “en el closet” y ya no lo soporta más?
¿Han tenido que ayudar a buscar respuestas cuando una lesbiana pregunta “por qué” y tiene miedo y siente vergüenza de vivir?
¿Han tenido la experiencia de mirar a los ojos a alguien que pasa por el tormento de darse cuenta de que es homosexual?
¿Han recibido a una ex monja que llora y se culpa y quiere terminar con su vida porque su amada se va del país?
Yo sí…gracias a Dios y si antes no sentía rechazo por los homosexuales, desde entonces les abrí un lugar en mi corazón, como parte del todo que es Dios, con respeto.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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miércoles, 24 de junio de 2009
De Moralidad hablando...
Moral: Reglas de comportamientos y conductas aceptadas por una cultura u orden social como correctas y por las cuales se rige u ordena la vida de quienes están de acuerdo con ellas.
Moralidad: Actitudes, comportamientos o ideas acordes con el código moral de una sociedad.
Amoral: Que no conoce o es indiferente al sentido moral.
Inmoral: Que se opone o agrede el sentido moral o la moralidad de un orden social.
¿Y tú, has aceptado la moralidad de otros o has descubierto la tuya?
Tu moralidad, es cómodo egoísmo o cinismo, o se guía por la verdad del Amor y la Sabiduría Divinas?
¿Cómo juzgas la siguiente situación verídica?
Margarita fue una niña de su casa, criada a la antigua y jugando con las niñas de su barrio. Creció, se casó con su primer pololo y siguió viviendo en el mismo barrio. Conservó toda la vida esas amistades con las que nunca se pierden los lazos y esos lazos alcanzaban para abrazar padres, hermanos y esposos de todos.
Margarita se casó con un hombre que la hizo sufrir toda la vida, pero ella fue criada para aguantar y aceptar. Jamás podría haberse separado, era mal visto y ella era una señora de su casa. Lo habría aguantado toda la vida si él no se hubiese ido y abandonado con muchos hijos. Los hijos crecieron, se educaron como pudieron y lograron, en su mayoría, ser profesionales, de modo que pudieron mantenerla en la vejez. Pero antes de eso, Margarita tuvo una oferta, cuando los hijos eran aún escolares y no rara vez no tuvo para comprarles medicina, alimento y abrigo.
Don Elías era el padre de una de sus amigas de infancia, ahora viudo y solo puesto que sus hijos vivían muy lejos y no lo necesitaban. Como las familias vivían cerca, siempre se habían visitado, así que no fue raro ver llegar a Don Elías esa tarde, sin embargo parecía un tanto preocupado y cabizbajo. Después de una conversación simple, tocando temas triviales, Don Elías, un poco avergonzado y temeroso le dijo a Margarita:
-“Mija…he estado pensado mucho…..estoy viudo, solo y me queda poco y nada de tiempo en esta vida…”
-No! -dijo Margarita, sorprendida- Usted nos va a enterrar a todos!
-No…tu sabes…estoy enfermo y del próximo ataque no me salvo…
-Pero Don…..
-Mija, no me interrumpas, deja a este viejo hablar en serio…
Mis bienes los heredarán mis hijos y no es malo eso, pero he pensado que mi pensión es buena y todavía me quedan muchos fondos…..sería una pena que muriendo yo nadie los pueda aprovechar como pensión…..trabajé tanto toda mi vida y ahora no tengo a quién beneficiar con una pensión cómoda cuando me muera….
Te conozco desde que naciste y entre tu familia y la mía ha existido siempre un gran cariño, sé que has sufrido y que hoy no tienes cómo cubrir las necesidades de tus hijos ni las tuyas y menos tendrás cómo sobrevivir en tu vejez….
Margarita abría los ojos y la boca intuyendo para dónde iba la conversación, pero ya no se atrevió a interrumpirlo.
Mira…yo no quiero que pienses que soy un viejo degenerado, yo no te pido nada a cambio, ni pienses que pretendo algo…por favor…sólo quiero decirte que…
Don Elías miraba a Margarita con pánico, pero estaba totalmente decidido a decírselo. Se detuvo unos segundos, tomó fuerzas y prosiguió.
Eres una buena mujer, que merece todo…¿Quién mejor que tú para quedarse con mi pensión?
-Pero Don Elías -saltó Margarita- qué está diciendo!?
Margarita saltó del sillón en que estaba cómodamente instalada y tapándose la boca con ambas manos se giró hacia la ventana. Don Elías, en cambio, ya sin poder saltar de su asiento, tragó saliva y esperó a que Margarita volviera, con la vista baja.
Cuando ella volvió a sentarse, Don Elías siguió:
-No te asustes mija…ya te dije que no te pido nada, absolutamente nada, ni creas que te pediré que vivas conmigo, que me visites, que me atiendas, NADA. Sólo permite que los fondos por los que yo trabajé tanto toda mi vida, pasen a ti cuando yo me muera, eso me haría feliz y moriría sabiendo que hice un bien…
-Pero Don Elías -titubeaba Margarita- pe…pe…pero qué dirían sus hijos, qué diría la gente cuando supieran, se imaginarían cosas….
-Y te importa eso, mija, sabiendo que ninguno de ellos vendrá a darte un vaso de agua cuando seas vieja?
-Pero tengo a mis hijos, ellos no me abandonarán…
-Tus hijos no te abandonarán, pero no sabes cómo les irá en la vida y quizás, aunque ellos quieran, no podrán cubrir todas tus necesidades y las necesidades de sus familias…
En fin, la conversación no fue mucho más larga y tampoco se logró más acuerdo que la negación de Margarita. Don Elías se fue triste, caminando las cuadras que lo separaban de su casa, sintiéndose incomprendido y más solo que nunca…
Margarita cerró el capítulo y calló el escándalo…hasta que me lo contó a mi.
Hoy, ella es mantenida por algunos de sus hijos, los que pueden. Cuenta las monedas para tomar locomoción, debe plata en el almacén de la esquina, no se hace todos los exámenes médicos que necesita hacerse y se somete a injusticias porque no se atreve a decir lo que de verdad piensa, se pueden enojar…
Don Elías murió dos meses después de haber hecho esta oferta a Margarita.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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Moralidad: Actitudes, comportamientos o ideas acordes con el código moral de una sociedad.
Amoral: Que no conoce o es indiferente al sentido moral.
Inmoral: Que se opone o agrede el sentido moral o la moralidad de un orden social.
¿Y tú, has aceptado la moralidad de otros o has descubierto la tuya?
Tu moralidad, es cómodo egoísmo o cinismo, o se guía por la verdad del Amor y la Sabiduría Divinas?
¿Cómo juzgas la siguiente situación verídica?
Margarita fue una niña de su casa, criada a la antigua y jugando con las niñas de su barrio. Creció, se casó con su primer pololo y siguió viviendo en el mismo barrio. Conservó toda la vida esas amistades con las que nunca se pierden los lazos y esos lazos alcanzaban para abrazar padres, hermanos y esposos de todos.
Margarita se casó con un hombre que la hizo sufrir toda la vida, pero ella fue criada para aguantar y aceptar. Jamás podría haberse separado, era mal visto y ella era una señora de su casa. Lo habría aguantado toda la vida si él no se hubiese ido y abandonado con muchos hijos. Los hijos crecieron, se educaron como pudieron y lograron, en su mayoría, ser profesionales, de modo que pudieron mantenerla en la vejez. Pero antes de eso, Margarita tuvo una oferta, cuando los hijos eran aún escolares y no rara vez no tuvo para comprarles medicina, alimento y abrigo.
Don Elías era el padre de una de sus amigas de infancia, ahora viudo y solo puesto que sus hijos vivían muy lejos y no lo necesitaban. Como las familias vivían cerca, siempre se habían visitado, así que no fue raro ver llegar a Don Elías esa tarde, sin embargo parecía un tanto preocupado y cabizbajo. Después de una conversación simple, tocando temas triviales, Don Elías, un poco avergonzado y temeroso le dijo a Margarita:
-“Mija…he estado pensado mucho…..estoy viudo, solo y me queda poco y nada de tiempo en esta vida…”
-No! -dijo Margarita, sorprendida- Usted nos va a enterrar a todos!
-No…tu sabes…estoy enfermo y del próximo ataque no me salvo…
-Pero Don…..
-Mija, no me interrumpas, deja a este viejo hablar en serio…
Mis bienes los heredarán mis hijos y no es malo eso, pero he pensado que mi pensión es buena y todavía me quedan muchos fondos…..sería una pena que muriendo yo nadie los pueda aprovechar como pensión…..trabajé tanto toda mi vida y ahora no tengo a quién beneficiar con una pensión cómoda cuando me muera….
Te conozco desde que naciste y entre tu familia y la mía ha existido siempre un gran cariño, sé que has sufrido y que hoy no tienes cómo cubrir las necesidades de tus hijos ni las tuyas y menos tendrás cómo sobrevivir en tu vejez….
Margarita abría los ojos y la boca intuyendo para dónde iba la conversación, pero ya no se atrevió a interrumpirlo.
Mira…yo no quiero que pienses que soy un viejo degenerado, yo no te pido nada a cambio, ni pienses que pretendo algo…por favor…sólo quiero decirte que…
Don Elías miraba a Margarita con pánico, pero estaba totalmente decidido a decírselo. Se detuvo unos segundos, tomó fuerzas y prosiguió.
Eres una buena mujer, que merece todo…¿Quién mejor que tú para quedarse con mi pensión?
-Pero Don Elías -saltó Margarita- qué está diciendo!?
Margarita saltó del sillón en que estaba cómodamente instalada y tapándose la boca con ambas manos se giró hacia la ventana. Don Elías, en cambio, ya sin poder saltar de su asiento, tragó saliva y esperó a que Margarita volviera, con la vista baja.
Cuando ella volvió a sentarse, Don Elías siguió:
-No te asustes mija…ya te dije que no te pido nada, absolutamente nada, ni creas que te pediré que vivas conmigo, que me visites, que me atiendas, NADA. Sólo permite que los fondos por los que yo trabajé tanto toda mi vida, pasen a ti cuando yo me muera, eso me haría feliz y moriría sabiendo que hice un bien…
-Pero Don Elías -titubeaba Margarita- pe…pe…pero qué dirían sus hijos, qué diría la gente cuando supieran, se imaginarían cosas….
-Y te importa eso, mija, sabiendo que ninguno de ellos vendrá a darte un vaso de agua cuando seas vieja?
-Pero tengo a mis hijos, ellos no me abandonarán…
-Tus hijos no te abandonarán, pero no sabes cómo les irá en la vida y quizás, aunque ellos quieran, no podrán cubrir todas tus necesidades y las necesidades de sus familias…
En fin, la conversación no fue mucho más larga y tampoco se logró más acuerdo que la negación de Margarita. Don Elías se fue triste, caminando las cuadras que lo separaban de su casa, sintiéndose incomprendido y más solo que nunca…
Margarita cerró el capítulo y calló el escándalo…hasta que me lo contó a mi.
Hoy, ella es mantenida por algunos de sus hijos, los que pueden. Cuenta las monedas para tomar locomoción, debe plata en el almacén de la esquina, no se hace todos los exámenes médicos que necesita hacerse y se somete a injusticias porque no se atreve a decir lo que de verdad piensa, se pueden enojar…
Don Elías murió dos meses después de haber hecho esta oferta a Margarita.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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martes, 16 de junio de 2009

...libre de ira, de prejuicios, de rencores, de culpas, de miedos, de inseguridades, de condicionamientos, de complacencias, de envidia, de tendencias, de....
No te frustres, no es imposible ser un iluminado y cambiar tu vida!!
imagen de bibliotecaetsitupm.wordpress.com/
Chile Iluminado
Sabías tu que poderosas energías “espirituales” están ya ubicadas y siguen ubicándose en Chile? Pues sí y para acercarse a los beneficios que estas energías pueden darte ya no necesitas, salvo que quieras aprovechar el viaje, ir al otro lado del mundo a donde por milenios la gente se ha dirigido en busca de iluminación.
“Iluminación” es un término que, usado en espiritualidad, significa algo distinto de lo que normalmente la humanidad ha supuesto y esto no por manipulación sino por desconocimiento y porque las circunstancias evolutivas de cada época lo provocaron.
Hace cientos de años, un “iluminado” era aquel que se alejaba de la humanidad o que destacaba por sobre ella por alguna actitud o forma de vida. Iluminado era una excepción muy notoria y se suponía que muy pocos podían llegar a ella. La verdad es que el nivel evolutivo de la humanidad, el crecimiento mental/espiritual de cada época es lo que permite la comprensión de las verdades sublimes y, también, la capacidad de, efectivamente, aprovechar para la iluminación personal todas las técnicas espirituales que cada época y cultura ofrece.
Muchos ascetas, monjes, y buscadores de luz renunciaron al mundo para dedicarse íntegramente a sus prácticas, se encerraron en claustros, se abandonaron en cuevas, se alimentaron de raíces el resto de sus vidas y lograron algo, seguramente, pero en la mayoría de los casos no lograron proporcionalmente a su esfuerzo, la iluminación.
¿Por qué? Porque en esos tiempos, la pesada densidad energética colectiva del nivel evolutivo de la humanidad creaba una barrera tremenda, tanto esfuerzo sin comprender lo que se hacía, tanto trabajo, renuncia y repetición mecánica no era suficiente para traspasar esa barrera. La buena noticia es que, a pesar de lo que parece (y no me canso de repetirlo) la humanidad ha evolucionado y ya hay suficientes seres concientes como para romper esa barrera y anclar en la tierra la energía mental/espiritual que facilita la búsqueda y el encuentro de la iluminación personal y colectiva.
Iluminación es apertura de mente, es ser un ser humano como Dios lo creó, libre de culpas y miedos, es comprensión superior de las cosas, es aceptarse a si mismo y a los demás, es ver la vida de una manera diferente. No necesitas levitar…aunque podrías, no necesitas alejarte del mundo…aunque puedes elegirlo, no necesitas ser un héroe…aunque puedes aprovechar el impulso….Simplemente “ser” desde lo más alto de ti mismo.
Y se puede! Más que nunca se puede!
Pero se requiere decisión y perseverancia. Ni siquiera tanto amor como se habla, a veces se llega al amor después de que la inteligencia mental llega a cierto punto en que la única respuesta es lo intangible, inclasificable, incontable, inasible...y el amor….
Ese punto, en que no queda otra cosa que rendirse al amor puede ser principio, medio y final de todo y la iluminación está invariablemente unida a él.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los derechos reservados
“Iluminación” es un término que, usado en espiritualidad, significa algo distinto de lo que normalmente la humanidad ha supuesto y esto no por manipulación sino por desconocimiento y porque las circunstancias evolutivas de cada época lo provocaron.
Hace cientos de años, un “iluminado” era aquel que se alejaba de la humanidad o que destacaba por sobre ella por alguna actitud o forma de vida. Iluminado era una excepción muy notoria y se suponía que muy pocos podían llegar a ella. La verdad es que el nivel evolutivo de la humanidad, el crecimiento mental/espiritual de cada época es lo que permite la comprensión de las verdades sublimes y, también, la capacidad de, efectivamente, aprovechar para la iluminación personal todas las técnicas espirituales que cada época y cultura ofrece.
Muchos ascetas, monjes, y buscadores de luz renunciaron al mundo para dedicarse íntegramente a sus prácticas, se encerraron en claustros, se abandonaron en cuevas, se alimentaron de raíces el resto de sus vidas y lograron algo, seguramente, pero en la mayoría de los casos no lograron proporcionalmente a su esfuerzo, la iluminación.
¿Por qué? Porque en esos tiempos, la pesada densidad energética colectiva del nivel evolutivo de la humanidad creaba una barrera tremenda, tanto esfuerzo sin comprender lo que se hacía, tanto trabajo, renuncia y repetición mecánica no era suficiente para traspasar esa barrera. La buena noticia es que, a pesar de lo que parece (y no me canso de repetirlo) la humanidad ha evolucionado y ya hay suficientes seres concientes como para romper esa barrera y anclar en la tierra la energía mental/espiritual que facilita la búsqueda y el encuentro de la iluminación personal y colectiva.
Iluminación es apertura de mente, es ser un ser humano como Dios lo creó, libre de culpas y miedos, es comprensión superior de las cosas, es aceptarse a si mismo y a los demás, es ver la vida de una manera diferente. No necesitas levitar…aunque podrías, no necesitas alejarte del mundo…aunque puedes elegirlo, no necesitas ser un héroe…aunque puedes aprovechar el impulso….Simplemente “ser” desde lo más alto de ti mismo.
Y se puede! Más que nunca se puede!
Pero se requiere decisión y perseverancia. Ni siquiera tanto amor como se habla, a veces se llega al amor después de que la inteligencia mental llega a cierto punto en que la única respuesta es lo intangible, inclasificable, incontable, inasible...y el amor….
Ese punto, en que no queda otra cosa que rendirse al amor puede ser principio, medio y final de todo y la iluminación está invariablemente unida a él.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los derechos reservados
jueves, 28 de mayo de 2009
En tus brazos Padre Amado
Cuando andaba entre hienas me enseñaste a descubrir por qué las tenía cerca en mi vida. Las alejé y supe que también ellas tienen tu presencia y, solo por eso, se ganaron mi respeto. Cuando mi tierra estaba seca y no germinaba el trigo, me mostraste que la sed estaba en mi pecho y que el agua vendría cuando aprendiera a amarme. Cuando mis campos eran verdes ya y las hienas se habían alejado, vi que mis jardines eran amenazados por cientos de “dientes de león” y traté de exterminarlos, los arranqué, los maldije cien veces, pero nada pudo con ellos y seguían viéndose erguidos entre el verde y suave césped de mi casa. Entonces, me dijiste que aprendiera a amarlos y a ver su belleza como parte del paisaje. Lo hice, y aprendí a quererlos, me divierte su sombra al ponerse el sol y ver cómo el viento los mece.
Llegué a sentir felicidad, Padre Amado, y ese lugar antes inhóspito se convirtió en mi hogar. Allí tengo mis siembras y mis animales. Allí está la leña guardada para el invierno y la chimenea. Tengo en esas tierras mi trabajo y los años empeñados y ahora…justamente ahora que comenzaba a estar cómodo y tranquilo vienes a decirme que debo abandonar este lugar? No te parece cruel e injusto que “a mi”, especialmente “a mi” que he sido un hijo dedicado y obediente, me saques de esta tierra no sé por qué razones y me expulses no se a dónde para volver a romperme el lomo trabajando?
Hijo mío…nada quiero menos que te sientas amargado y decepcionado como te veo ahora, pero debo decirte que esto es lo que tu pediste cuando me dijiste “enséñame lo que soy”…No eres un hijo mediocre, no te has conformado con rumiar la vida, como la mayoría, te has esforzado por crecer y cada vez que lo logras tu alma quiere más y más…porque sabes que mientras más avances más feliz serás y más felices harás a los que estén contigo.
Sacando adelante estas tierras has aprendido tremendas lecciones y tu corazón se a hecho uno con tu mente. Aunque no lo veas aún, tu alma reboza de luz, pero quieres más y hacia allá te llevo. No hago otra cosa que darte lo que quieres, pero estás demasiado ocupado enojándote como para verlo!!
Las lecciones aprendidas te empujan, las lecciones aprendidas te hacen apto para partir hacia nuevos horizontes, amplios e infinitos.
Hijo, no te descorazones!!! Hay felicidad y plenitud ilimitados para ti, pero necesitas creer en lo que tu eres. Necesitas creer, también, en lo que YO SOY y depositar toda tu confianza, no sólo en tus sabiduría sino en mi amor y en mi poder!
TE AMO!! Te amo con todo lo que has sido, eres y serás y por eso te llamo a ir cada vez más lejos.
Dime…aceptas?
Padre Amado…nada quiero más que encontrarte al final de cada ruta, en la huella de cada camino, en los latidos de mi corazón…Nada quiero más que amar y amarme con ese amor incondicional al que me atas con fuerza cada vez que me hablas.
No te miento, tengo mucho miedo y estoy cansado, pero más fuerte que todo es mi decisión de seguir adelante, aunque no vea más que sólo un paso más adelante.
Confío en ti y te entrego todo mi ser.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los Derechos Reservados
Llegué a sentir felicidad, Padre Amado, y ese lugar antes inhóspito se convirtió en mi hogar. Allí tengo mis siembras y mis animales. Allí está la leña guardada para el invierno y la chimenea. Tengo en esas tierras mi trabajo y los años empeñados y ahora…justamente ahora que comenzaba a estar cómodo y tranquilo vienes a decirme que debo abandonar este lugar? No te parece cruel e injusto que “a mi”, especialmente “a mi” que he sido un hijo dedicado y obediente, me saques de esta tierra no sé por qué razones y me expulses no se a dónde para volver a romperme el lomo trabajando?
Hijo mío…nada quiero menos que te sientas amargado y decepcionado como te veo ahora, pero debo decirte que esto es lo que tu pediste cuando me dijiste “enséñame lo que soy”…No eres un hijo mediocre, no te has conformado con rumiar la vida, como la mayoría, te has esforzado por crecer y cada vez que lo logras tu alma quiere más y más…porque sabes que mientras más avances más feliz serás y más felices harás a los que estén contigo.
Sacando adelante estas tierras has aprendido tremendas lecciones y tu corazón se a hecho uno con tu mente. Aunque no lo veas aún, tu alma reboza de luz, pero quieres más y hacia allá te llevo. No hago otra cosa que darte lo que quieres, pero estás demasiado ocupado enojándote como para verlo!!
Las lecciones aprendidas te empujan, las lecciones aprendidas te hacen apto para partir hacia nuevos horizontes, amplios e infinitos.
Hijo, no te descorazones!!! Hay felicidad y plenitud ilimitados para ti, pero necesitas creer en lo que tu eres. Necesitas creer, también, en lo que YO SOY y depositar toda tu confianza, no sólo en tus sabiduría sino en mi amor y en mi poder!
TE AMO!! Te amo con todo lo que has sido, eres y serás y por eso te llamo a ir cada vez más lejos.
Dime…aceptas?
Padre Amado…nada quiero más que encontrarte al final de cada ruta, en la huella de cada camino, en los latidos de mi corazón…Nada quiero más que amar y amarme con ese amor incondicional al que me atas con fuerza cada vez que me hablas.
No te miento, tengo mucho miedo y estoy cansado, pero más fuerte que todo es mi decisión de seguir adelante, aunque no vea más que sólo un paso más adelante.
Confío en ti y te entrego todo mi ser.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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miércoles, 13 de mayo de 2009
De la FE se dice
Hace muchos años escuché a alguien decir que la diferencia entre un creyente y un ateo está en que, aunque al final los dos se mueren, el ateo sufre todo el camino porque cree que es el final absoluto mientras que el creyente, va con paz y hasta alegría porque sabe o, al menos intuye, que más allá hay algo más.
¿Consuelo de tontos, el opio del pueblo, ignorancia, salvavidas de perdedores?
Nada de eso. No existe eso de “losers”, en esto de creer o no creer “en una entidad superior”…o “algo”. Lo que está involucrado aquí es el ego, las innumerables carencias, estructuras mentales y condicionamientos.
Algunos dicen que sólo necesitan creer en si mismos, y claro, creer en si mismo es todo un don, ni más ni menos importante que cualquier otro don en el camino de la iluminación. Creer en si mismo es un requisito en el camino de la luz, pero deja de ser sana esa fe en si mismos cuando está cargada de inseguridades, de manera que necesita “demostrar” que se es más…más inteligente, autónomo, suficiente.
Desde siempre escuché que la FE es un don, un don entregado por el Espíritu y que no dependía de que uno lo quisiera tener o no. Con eso, lo único que me quedaba claro era que Dios era un ser egoísta que regalaba el don de la fe a quienes él quería nada más y que, los demás, nos teníamos que conformar con estar al margen de esa bendición. ¡Mirar el paraíso a través de la ventana!
La FE, no es un regalo ni un don que tengas que merecer para ganar. La FE es un llamado de lo más profundo de tu ser, un llamado que nace dentro de ti, no de afuera. Dentro de ti, porque dentro de ti está tu esencia y tu esencia es nada más y nada menos que Divina!. Por eso, cada vez que el ego cede comienza la búsqueda, por eso, conozco tantos agnósticos y ateos que se guardan la duda de sus convicciones; por eso, conozco a no pocos “inteligentes profesionales” que encargan oraciones y mandas para que hagan otros en su nombre ante ciertas necesidades…Porque más allá de todo entendimiento (¿?) está el llamado y la intuición de que hay más…
Una vez que lo aceptas, una vez que permites que tu ser íntimo “llame” y se abra, los caminos se muestran y permites que se te muestren. Una vez que el ego cede, comienza la liberación. Si la FE es un don, no es un don que necesitas merecer, es un don con el que vienes y al que tienes pleno derecho nada más por ser quien eres y venir de donde vienes, LO ABSOLUTO.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
(c) Todos los derechos reservados
¿Consuelo de tontos, el opio del pueblo, ignorancia, salvavidas de perdedores?
Nada de eso. No existe eso de “losers”, en esto de creer o no creer “en una entidad superior”…o “algo”. Lo que está involucrado aquí es el ego, las innumerables carencias, estructuras mentales y condicionamientos.
Algunos dicen que sólo necesitan creer en si mismos, y claro, creer en si mismo es todo un don, ni más ni menos importante que cualquier otro don en el camino de la iluminación. Creer en si mismo es un requisito en el camino de la luz, pero deja de ser sana esa fe en si mismos cuando está cargada de inseguridades, de manera que necesita “demostrar” que se es más…más inteligente, autónomo, suficiente.
Desde siempre escuché que la FE es un don, un don entregado por el Espíritu y que no dependía de que uno lo quisiera tener o no. Con eso, lo único que me quedaba claro era que Dios era un ser egoísta que regalaba el don de la fe a quienes él quería nada más y que, los demás, nos teníamos que conformar con estar al margen de esa bendición. ¡Mirar el paraíso a través de la ventana!
La FE, no es un regalo ni un don que tengas que merecer para ganar. La FE es un llamado de lo más profundo de tu ser, un llamado que nace dentro de ti, no de afuera. Dentro de ti, porque dentro de ti está tu esencia y tu esencia es nada más y nada menos que Divina!. Por eso, cada vez que el ego cede comienza la búsqueda, por eso, conozco tantos agnósticos y ateos que se guardan la duda de sus convicciones; por eso, conozco a no pocos “inteligentes profesionales” que encargan oraciones y mandas para que hagan otros en su nombre ante ciertas necesidades…Porque más allá de todo entendimiento (¿?) está el llamado y la intuición de que hay más…
Una vez que lo aceptas, una vez que permites que tu ser íntimo “llame” y se abra, los caminos se muestran y permites que se te muestren. Una vez que el ego cede, comienza la liberación. Si la FE es un don, no es un don que necesitas merecer, es un don con el que vienes y al que tienes pleno derecho nada más por ser quien eres y venir de donde vienes, LO ABSOLUTO.
Bárbara Andrea Belmar Menanteau
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