ALQUIMIA, UN CAMINO DE AUTOTRANSFORMACION:

Por medio de un gradual y profundo autonocimiento y comprensión de la vida, así como de otros conocimientos y herramientas, irás descubriendo tu grandeza y dejarás atrás tanto de tu dolor que un día dirás que ese del pasado no pudiste ser tú!

lunes, 21 de mayo de 2012

Cada vida una Joya


Toda joya ha sido en su origen apenas un anuncio, un potencial y aún sin todo su brillo es, sin embargo en su esencia, ya una joya en sí misma. Tal es la verdad encerrada en toda vida humana que guarda dentro de sí el potencial divino que le pertenece por derecho propio, por cuna de origen. Puedes mirar hacia el lado y juzgar duramente que tal o cual no debiera existir o que aquel otro es demasiado básico y brutal como para guardar dentro de sí el potencial de una joya, sin embargo, no hay cosa, persona ni asunto alguno sobre este mundo que no guarde lo divino. Todo y absolutamente todos vamos al mismo lugar y tenemos el mismo origen. Todos comenzamos a recorrer un camino, la diferencia está en qué parte del camino estás. Nada más. Fuiste básico y brutal, ahora quizás has crecido y estás más cerca de recordar quién eres en realidad. Has sanado y has comprendido; has soltado y has avanzado pero no olvides, a tu lado va un ser igual que tú, sólo que ha recorrido más o menos camino.  Al final, toda alma tiene un único destino. Te demoras más o te demoras menos, da igual, el tiempo no existe, el Universo es infinito.
Si vas a juzgar a otro, júzgalo con bondad pues debes saber que puedes estar siendo observado por uno más evolucionado que tú, con amor y compasión.
El llamado es a expandir conciencia, expandir tu mirada, comprensión, amor, sabiduría de vida!
La elección es tuya.  Este es el momento y la época para atreverte a ver, avanzar.
Nadie te apura, pero estás listo. ¿Quieres darte unas vueltas más por este nivel del juego?
¿Cuántas veces más quieres repetirlo habiendo tanto por conocer en otros niveles?

Te oigo quejarte de tu vida, de tu “mala suerte”, de la maldad que “hay en otros”…pero estás demasiado cómodo en tu sofá como para levantarte a abrir las ventanas y recibir el aire fresco.
Los pasos que tendrías que dar entre tu sofá y la ventana podrían acarrearte algún dolor de espalda?…Peor aún, podrías caer!
Entonces quédate. El aire fresco no es para ti. Te darás en el juego unas vueltas más en el mismo nivel que tanto has repetido y seguiré escuchando cómo te quejas de tu vida sin atreverte a mover nada.

Bárbara Belmar Menanteau  ©

sábado, 10 de marzo de 2012

El Destino de la Humanidad


Una calurosa tarde junto a mi amado Maestro se dio esta coloquial conversación:

Dijo mi Maestro: “Llegará el día en que la forma que elijas para encontrarte con Dios, celebrarlo, venerarlo y descubrirlo, sea cual sea, no será causa de conflicto de ningún tipo, ni familiar, ni social, ni mundial, ni político. Tú dirás, Y cómo practicas tu espiritualidad?  Y te responderán oh, mira, yo hago esto y creo esto otro, además prefiero vestirme así porque se me ve mejor mi aura…ves?

Y tú dirás “oh…mira que interesante! Yo lo hago de esta otra forma”

Yo miro a mi alrededor y pienso en lo mucho que parece faltar para que el anuncio de mi Maestro sea una realidad; sin embargo, si veo los siglos ya transcurridos en la historia de esta humanidad, en realidad no falta tanto. De aquí a cien años los humanos mismos se sorprenderán de muchos cambios positivos que hoy ni sospechan.
¿Qué hará que estos cambios lleguen a ocurrir?
Los tiempos actuales, en los que todo lo oculto sale a la luz, en que ya simplemente no se pueden callar las voces ni ocultar las evidencias, tiempos  de caos y purificación…estos son los tiempos que son la base para el gran cambio de conciencia de la humanidad. Pero hay más cosas que están apoyando y sustentando este cambio gradual, una es la cada vez mayor alineación planetaria anunciada para diciembre del 2012, esta alineación permite que llegue hasta nuestro planeta una energía cósmica que por su nivel vibratorio promueve una increíble capacidad para comprender, entender, liberar, purificar a los seres humanos permitiéndoles una apertura de conciencia en la que cabe una sabiduría más allá del conocimiento científico y le suma a este último la capacidad de asombro, humildad y aceptación de lo divino. Debido a esta energía y gracias a ella los humanos saldrán gradualmente de la densidad de la conciencia colectiva negativa, pesimista y llena de dolor e injusticia. La segunda cosa que está apoyando, sustentando y promoviendo este cambio de conciencia son los cientos y miles de seres humanos “despiertos” que con su vibración y su apertura de conciencia están creando una nueva conciencia colectiva, están dejando una huella energética de la que los demás seres humanos  se colgarán cuando les llegue el momento, cada uno a su tiempo. Esta huella energética permitirá que muchos seres humanos encuentren su liberación y logren expandir su conciencia con mayor facilidad. Dentro de estos cientos de miles de seres humanos que actualmente están en un proceso de despertar, hay un subgrupo diseminado por el mundo, ellos tienen el objetivo específico de ser anclaje para esta nueva energía y, además de ello, tienen la libertad de aceptar servir de otras formas en este proceso de la humanidad. No todos los seres humanos que son anclas lo saben, pero quienes lo saben, y han aceptado, tienen en consecuencia la responsabilidad de trabajar en conciencia su servicio y para ello se someten voluntariamente a la guía y amorosa vigilancia de sus Maestros Guías. No es  nada fácil…pero es maravilloso. No son reconocibles a simple vista pues a menudo mantienen mucho de su normalidad como seres humanos, pero podrías reconocerlos si estando cerca de uno de ellos se provocan cambios o movimientos emocionales dentro de ti que no te explicas, cuestionamientos sobre tus conflictos o reflexiones que te llevarán a la solución de uno de ellos de maneras simples que no veías. Si encuentras a uno de estos seres aprovéchalo, ábrele tu corazón para que te dé herramientas que te ayudarán. Están en todo el mundo, en Chile también… y quítate esas estructuras que te impedirán  “ver” pues estos seres pueden andar de terno y corbata o con sandalias y jeans, podrían ser la  “top model”  del momento (Sí!) o la más silenciosa mujer que no muestra su sabiduría; podría ser un joven o un viejo; un pobre o un rico, un bello o un menos bello…
Podría ser un monje del Tibet o el mismo monje del Tibet sin su ropaje y vestido de pantalón corto y camiseta, podría ser un chamán riguroso en sus ritos o podría ser una chamana que libre de las estructuras de los viejos y sagrados ritos complementa éstos con nuevos conocimientos de acuerdo a las nuevas energías!
Abre tus ojos para que puedas encontrarlos, si andas en la búsqueda de respuestas y las respuestas encontradas no te satisfacen, pide ayuda “al cielo” y “el cielo” se te abrirá cuando menos te lo pienses, porque llegará el momento en que dirás “Y tú, ¿Cómo practicas tu espiritualidad?” y te dirán “Oh, yo salto tres veces al día y luego entro en éxtasis” y tú dirás “oh…qué interesante”!
Aprovecha estos tiempos…lejos de ser apocalípticos son tiempos de crecimiento y liberación. Busca y encontrarás…hay muchos seres ayudando desde el anonimato para que lo logres y créeme, ninguno de ellos está dispuesto a dejar su vocación-destino-misión…aunque para ello se requiera una gran disciplina y vigilancia sobre si misma (o) con el objetivo de mantener una impecable entrega…
Espero que comprendas........
Bárbara Belmar Menanteau
Chamana-Sacerdotisa

sábado, 4 de febrero de 2012

Vamos Anímate!!  Estoy segura de que, a pesar de todo, HOY tienes algo que agradecer!

¿Puede la Felicidad ser Permanente?



Para la mayoría de los seres humanos, la felicidad es sinónimo de que todas las cosas de su vida marchen según lo que cada uno estime que es lo mejor, lo correcto y lo que llene SUS ESPECTATIVAS. Desde esta perspectiva, la felicidad no puede más que ser efímera, frágil, escasa y poco confiable.

Todas las expectativas de vida,  esperanzas y ambiciones - tanto para nosotros como para los que amamos-  están basadas en los miedos que condicionan cada pensamiento, por lo tanto, no serás lo suficientemente feliz nunca, porque nunca estarán todas las necesidades completamente cubiertas. Nunca tendrás suficiente amor para dar o recibir, nunca tendrás suficiente dinero para hacer todo lo que quieres, nunca tendrás suficiente salud…o bien, si tuvieras esto  podrías aquello, si tu situación fuera esta otra tú podrías…. Se confunde  el legítimo derecho a ser previsor con un miedo irracional a la carencia, se confunde el legítimo derecho a la planificación con la obsesión de controlarlo todo. Amigo, tarde o temprano te darás cuenta de que no controlas nada, o muy poco, que a pesar de todas tus previsiones la vida te sorprende, verás que a pesar de tus planes la vida te cambia el rumbo cuando menos te lo piensas.

¿Dónde está el equilibrio? 

El equilibrio está en ese punto en donde haces lo que tienes que hacer y el resto lo dejas en las manos del Universo, de Dios, de la Vida…En la confianza y entrega plena, en la certeza de que las cosas serán como tienen que ser a pesar de que no siempre lo comprendas de inmediato.

La felicidad tanto como la tristeza son emociones pasajeras independiente de cuánto duren en cada caso. Es tu elección extraer de cada experiencia la enseñanza que siempre contienen. En este mundo de Tercera Dimensión necesitamos las experiencias duras para aprender, pero sería muy provechoso quitarle la carga de “malas” a las experiencias desagradables y vivir el duelo o la frustración o la rabia que ellas nos generan como emoción y luego salir de allí para comprender su enseñanza.

¡Cuánto más rápido avanzarías si en lugar de quedarte pegado en el rencor, la rabia o el dolor fueras lo suficientemente valiente como para VER qué tienes que aprender allí!

Si tan sólo comienzas a practicar esta forma de vivir, comenzarás a soltar tus ansiedades y expectativas, tus afanes de control y algo de tus miedos, entonces verás que tienes más felicidad de la que conocías en tu vida y la gratitud se abrirá paso en tu corazón. Es en este punto en donde comienza brillar dentro de ti la luz de permanente felicidad, que sin extraer de la vida sus matices te mantiene a ti en un permanente estado de gratitud y felicidad.(c)

Bárbara Belmar Menanteau


lunes, 30 de enero de 2012

Adicción a Sanar



Son muchos y cada vez más los que se dan cuenta de que hay más verdad que la que por tantos siglos nos inculcaron, verdades más profundas y liberadoras que nos hacen autoconcientes y cocreadores de la vida. Aunque algunas voces se alcen amenazantes, llenas de miedo ante la posibilidad de perder el control, la verdad se hace cada vez más evidente: Dios es mucho más de lo que sabías, Dios no está separado de ti, Dios no tiene características egóticas humanas, Dios está EN ti y no necesitas administradores externos de su luz y su bondad, sólo basta que te conozcas, que entres en el santuario de tu corazón y comiences a reconocer que Dios, siempre ha estado allí.

Es necesario que te conozcas profundamente, cómo eres, por qué actúas como lo haces, de dónde vienen las decisiones que tomas, por qué sientes lo que sientes o por qué no sientes lo que deberías sentir según te han dicho que es lo correcto. Conocerte para saber qué es lo que realmente quieres, cuáles son tus rencores y tus miedos, por qué te sientes víctima de la vida o por qué te sientes superior a todos. Todo esto es un proceso que llamamos de “sanación” puesto que conforme vas autoconociéndote, conoces en ti a toda la humanidad y entonces dejas de juzgar y criticar porque comprendes a los demás. Dejas de darte vueltas dentro del dolor o el rencor, te vas haciendo cada vez más libre. Sin embargo, hay una tendencia que hace creer a las personas que nunca se está lo” suficientemente sano para” (para dejar de buscar, para sanar a otros, para ser o hacer esto o lo otro). Cuando has hecho un camino honesto, perseverante y profundo de autoconocimiento y sanación, llega un punto en este crecimiento en el que ya no necesitas “sanar” más, en el camino has ido ampliando conciencia y es allá, en la vibración de esa nueva conciencia en donde te tienes que quedar y entonces, como consecuencia de mantenerte enfocado en esa nueva conciencia y vivir cada día en ella, todo aquello que te falta por sanar va solucionándose solo, casi como una bendición dejan de molestarte aquellas cosas de tu personalidad que no te gustan. Mientras más te mantienes en esa nueva conciencia, le quitas energía y poder sobre ti a la “basurita” de tu personalidad y empoderas la luz en ti.

Conozco a demasiada gente, muchos de ellos sanadores, que nunca “están listos para”, dedican su vida a ayudar a otros en el proceso, acumulan diplomas de toda clase de disciplinas sanadoras buscando autoafirmación sin lograr encontrar para si mismos lo que entregan a otros, están siempre sintiendo que les falta sanación y les resulta verdaderamente imposible darse cuenta de que ya están lo “suficientemente sanos para”…esto es lo que se llama “adicción a la sanación”. El problema de esta adicción es que se transforma en una traba para la siguiente etapa, la etapa del empoderamiento de su propia luz porque se siguen dando vueltas en vibración del “no soy, no estoy listo-no puedo” en lugar de crecer!

Amigos, algo de la personalidad, del ego debe quedar. Es precisamente la personalidad lo que nos sirve de raíces para transitar este mundo, gracias a ello podemos vivir esta experiencia!!

Agradece lo que eres y disfrútalo!  Si no aceptas lo perpetúas!

Sanadores: ¡Súmense al Plan Divino!  

Si has hecho un trabajo conciente de crecimiento y sanación, ya estás listo!

No es sumarse al Plan Divino el “no soy, no puedo, me falta”.

Sumarse al Plan Divino es decir cada día: Hoy me sumo al Plan Divino compartiendo con la humanidad esta energía de alegría de vivir, hoy comparto con la humanidad la empatía, la compasión, la sabiduría, la risa, la pasión…!!!!

Sanadores y buscadores: Reconozcan el punto en el que están sin autoengaño.

Es posible que ya no necesitas trabajar más la autosanación, es posible que ha sido suficiente, es posible que te estás perdiendo algo con tu “no puedo, no soy”…Es posible que ya estás listo para enfocarte en tu nueva conciencia y dejar que la Presencia de Dios en ti termine el trabajo mientras te empoderas de la Luz. ©

Bárbara Belmar Menanteau


domingo, 18 de diciembre de 2011

Del Odio y del Cambio

En un mundo que parece estar yendo, cada vez más, hacia la locura y parece no poder ya detener la violencia que crece y se desborda, el desafío y llamado es a no caer en el pánico y ser arrastrados por la ira, el miedo y la confusión. Mantener la fe de que todo esto es el dolor de un parto, del nacimiento de una humanidad nueva que aprenderá a retomar y creer en su capacidad para amar y convivir sin miedo ni violencia de ningún tipo es, no solo un gran desafío sino, también, la esperanza que te puede fortalecer cuando, después de leer los periódicos, ver la noticias en la TV o escuchar a tus vecinos te encuentres sobrecogido por la sombra de la angustia y la duda. Todo está mostrando exactamente aquello que va a cambiar, los sistemas religiosos, económicos, políticos, sociales, etc…van a cambiar lenta pero progresiva y –para algunos- irremediablemente. Tienen que verse sus debilidades, carencias y aberraciones para que la conciencia se expanda definitivamente.

Lamentablemente, hay dolor de por medio, pero es la única forma de que nuestra humana mentalidad y las duras corazas caigan. Tampoco te escandalices por el caos que ves y verás, “como es adentro es afuera, como es arriba es abajo”…y como es en el mundo es “dentro de ti”…. Tu también tienes dentro todo lo que ves afuera, y también estás llamado a ser honesto, sacarlo para afuera, aceptarlo, sanarlo.

Mira tus propios escándalos, las veces que has sido corrupto en lo pequeño o en lo grande, las veces que has injuriado, manipulado, enviado energía de desamor y rechazo a otros, las veces que has fingido amor por miedo, vergüenza o conveniencia, las veces que has cerrado tu corazón, las veces que cobraste demás, las veces que volviste la cara cuando tenías que VER algo para iniciar alguna comprensión dentro de ti prefiriendo el autoengaño.

¿Te atreves a ver cuántas veces y en cuántos asuntos has actuado de la misma manera que tu juzgas a otros y al mundo?

Somos parte de la misma conciencia colectiva que criticamos y, así como lentamente fuimos aportando negatividad, podemos comenzar a aportar luz y cambio….comenzando por nosotros mismos!

No nos escandalicemos por el odio de los demás ni por el odio que nosotros también somos capaces de sentir, aceptémoslo, veamos qué hay allí adentro y qué nos está enseñando de nosotros mismos!! El odio entre géneros está diciendo algo, el odio de nuestros hijos hacia nosotros nos está diciendo algo, el odio entre las clases, las ideologías, las razas…

Se nos enseñó a temer a las emociones, se redujo el amor a una muestra de debilidad mental y emocional y se ha temido, más aún, a las emociones que calificamos como negativas, pero hay una verdad poco comentada y es que lo que más importa no es lo que sentimos sino lo que hacemos con ello. Si sentimos algo que no nos gusta veamos….vayamos profundamente a su origen y su verdadera “inspiración”, a menudo verás que hay otras razones y no son las superficiales que das normalmente como razón de tu odio.

No le tengas miedo al odio! Míralo de frente y verás que terminará siendo tu guía también! Cree en un futuro mejor para la humanidad y el planeta y tu energía de fe –pese a todo- contribuirá grandemente a la creación de una conciencia colectiva de amor que transmutará la vida humana!

Bárbara Belmar Menanteau (c)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

2012, màs, mucho màs...

No he visto una película de ciencia ficción que haya sido capaz de mostrar estos tiempos con la creatividad e imaginación que la Divinidad ha tenido y es raro, porque el humano ha sido capaz de crear los demonios e infiernos más sorprendentes así como los edenes más idílicos.
2012, apocalipsis, términos de la humanidad, catástrofes anunciadas desde tantos puntos y con tantos matices, movimientos de grupos humanos hacia tierras supuestamente salvas de “lo que viene”. La suspicacia, recelo y envidia de quienes no entienden qué tienen estos grupos de especial y qué ocultan, pero cuando se les deja saber “algo”, por supuesto, lo descalifican y lo meten al saco de lo inverosímil y hasta lo ridiculizan.
Entonces qué hay de cierto en tanta cosa?
Cualquier simple observador sabe que están pasando cosas en el mundo, tanto a nivel humano como planetario, aún cuando los científicos y entendidos quieran calmar los ánimos diciendo que todo es cíclico y que no es primera vez que pasa esto o lo otro, la conciencia colectiva sabe e intuye que no se trata solamente de ciclos y que algo más está ocurriendo, ni siquiera hace falta creer en algo específico, lo huele la intuición escondida en cada ser.
Soy de las que ha afirmado que todo lo apocalíptico anunciado no ocurrirá, que sólo se trata de movimientos humanos y planetarios destinados a mostrar con el caos personal y social lo que hay que cambiar, caos que mueve las conciencias de las masas presionando por cambios de una vez por todas. Sin embargo hay mucho más por contar y es extremadamente entretenido para mí imaginar una película que intente relatarlo. No debería ser tan difícil, con tanto film cuya historia cuenta de realidades paralelas y dimensiones distintas (temas que no tocaremos aquì).
El futuro no existe, sólo existe un abanico de potenciales futuros, el que se realice es aquel que es resultado de las opciones que tomamos como humanidad y como ser individual en nuestro pequeño mundo personal. En un momento de la reciente historia humana, la conciencia colectiva tenia tal peso que sólo grandes catástrofes que “limpiaran” esa densa energía de la faz de la tierra y que cambiaran las conciencias podrían gestar un futuro para la humanidad y el planeta, este “final” habría sido una repetición de muchos términos de ciclo de 26.000 años ya ocurridos. Pero muchas conciencias despertando y muchos seres humanos cambiando su forma de vivir, actuar y sentir cambiaron ese peso de la conciencia colectiva de la humanidad el mínimo suficiente para que el futuro probable a realizarse cambiara de catastrófico a prometedor.
“Líneas de tiempo”….un ingrediente de esta maravillosa película de ciencia ficción que relataría cómo en este término de ciclo de 26.000 años, el planeta y la humanidad tendrán un cambio paulatino en donde cada sismo, volcán en erupción, todo tipo de tormentas, cambios de clima, miles y miles de vidas humanas perdidas, etc…. Ya no serán apocalípticos sino movimientos mucho más suaves, como están siendo. Todos los anuncios y predicciones ancestrales estaban basados en una línea de tiempo en donde la conciencia colectiva humana era mucho más densa. Habiéndose hecho ahora esta conciencia colectiva un poco menos densa, el futuro probable a realizarse ha sido también mucho más benévolo. Tan benévolo que la humanidad verá que llega el 2012 y luego se va sin ver cambios notables en nada y se dirá que todo fue mentira, una tontería más de lo esotérico etc. Pero no es así.
Los cambios vienen, sólo que para que pueda ser un proceso suave, sin grandes shocks para las conciencias sino procesos largos y suaves, han de pasar, en una primera etapa unos 23 años y luego 100 y luego lo demás. Ahora el proceso de cambio será más suave y lo que ven en la sociedad y en el mundo es, créanme, mucho más suave de lo que habría sido si no hubiésemos cambiado de línea de tiempo gracias a las conciencias que han logrado abrirse y crecer. Incluso tù, que probablemente digas que no has contribuido a este cambio porque no lo has hecho de forma conciente, es muy probable que sì hayas contribuido y te sorprenderìa saber que tambièn tus pequeños cambios positivos posibilitaron este maravilloso proceso de iluminaciòn general
Hay más, muchos más detalles que contar e información que dar, pero creo que con esto es suficiente por ahora y espero –como dice alguien por ahí- haber contribuido un poco a la confusión, con toda dignidad.

Bàrbara Belmar Menanteau
(c)Todos los derechos reservados

jueves, 17 de marzo de 2011

Madre e Hija - Gustav Klimt

Mi corazón de madre

Sentada frente al computador, intento digerir la noticia preciosa que me ha dado mi hija. Sabíamos que este sería el resultado, pero no quise pensar en ello antes de ahora.
Crié a mis hijos incentivándolos siempre a ser muy independientes, tomar decisiones, buscar lo suyo y luchar por ello. Sabía que esa crianza me cobraría un precio e intentaba prepararme para las consecuencias de su independencia pensando en que serían muy felices auto descubriéndose sin restricciones y creyendo que para cuando las cosas comenzaran a ocurrir yo ya estaría lista para no tenerlos cerca. Cada vez que los veía dar un paso me decía “está bien, así debe ser” o “sí, estás tomando las riendas de tu vida, pero todavía te puedo disfrutar un poco”. Más de alguna vez debí decir algo como “sé que eres capaz de hacerlo solo (a) pero déjame ser mamá!” .Más de alguna vez nos enojamos, pero el cariño siempre ganó. Cuando no estuve de acuerdo con sus decisiones se los hice saber sin presiones y sin hacerlos culpables, sin poner en sus corazones las angustias mías ni las expectativas que casi siempre los padres ponen en sus hijos, tratando de que ellos les alimenten los egos y les den la “realización” que los padres sienten que no podrán conseguir ya por sí mismos. En teoría, yo sería perfectamente capaz de verlos alejarse paso a paso, de abrir mis brazos para dejarlos SER. En la práctica lo he hecho, pero no ha sido así para mi corazón, me imagino que es así para la mayoría de las madres (y padres?), uno nunca está del todo lista para no verlos, no escucharlos, no saber de ellos, no saber cuándo podré volver a abrazarlos. Muchas veces la nostalgia por su presencia duele profundamente.
En el camino espiritual que sigo se nos enseña a amar sin el apego que duele y he podido crecer en esta forma de amar...sin embargo, la separación de los hijos pone a prueba lo aprendido. Me queda claro que me falta mirar esta parte del camino.
La separación no existe, es sólo una ilusión, más aún cuando hay tanto amor uniendo a las personas en cuestión. Pero me tomará un tiempo que quizás sea el resto de la vida, no lo sé.
Primero fue mi hijo, precioso ser, inteligente y astuto, con un ángel que encanta a la gente, gruñón e inflexible, decidido y valiente. Yo creí que se iba de Chile sólo por unos meses para recorrer una parte del mundo y hacer el trabajo para el que iba, pero el interminable e intenso abrazo que me dio en el aeropuerto, antes de partir, le dijo a mi corazón que pasarían demasiados años antes de volver a abrazarlo.
Hoy es mi hija, maravillosa, inteligente, intensa, decidida, quien me anuncia su partida puesto que ha sido aceptada en una universidad de Canadá para continuar sus estudios de Sicóloga. Saber que allá la espera su novio me anuncia que quizás tampoco volverá…
Y sé que mi hijo menor, luchador por excelencia, perseverante, inteligente, especialmente amoroso conmigo, también se irá en un par de años para perfeccionar sus estudios al terminar la universidad, en un área que en Chile no está muy desarrollada.
A mi parte humana se le aprieta el corazón y gime…a mi parte humana-divina se le ocurre agradecer y sentirse tremendamente orgullosa de mis hijos…de cómo fueron en cada uno de los años vividos conmigo y de cómo son ahora. Orgullosa y agradecida de haber sido su madre y ser el medio por el cual aprendieron algunas cosas, haberlos tomado en mis brazos, secado sus lágrimas, haber jugado con ellos rodando por el pasto. Ellos, mis Maestros…que me enseñaron a amar como hasta entonces yo no podía amar, me enseñaron a ser feliz en medio de un mundo que entonces me resultaba enemigo, me enseñaron a ver mis limitaciones a fuerza de tanto amarlos. Ahora me enseñan el desapego.
La separación no existe, los seres que se aman se encuentran una y otra y otra vez….
Los seres que se aman, permanecen unidos.
Y de verdad les digo que eso es lo que siento cuando me uno a ellos en meditación…es a mis dedos de carne que les duele no acariciar sus cabezas, a mis oídos de madre les duele no escuchar sus voces y sus risas y es a mis ojos húmedos que les duele no verlos llegar con un "besote" a saludarme…
Sí, todavía me falta andar por el maravilloso camino del aprendizaje….
¿No es hermosa la vida? ¡!!

Bárbara Belmar Menanteau

viernes, 11 de febrero de 2011

Recibí un correo que prefiero contestar aquí para aprovechar de aclarar el tema a cualquier otra persona que piense lo mismo al leer “Iluminación 2012”, último tema publicado.
Indudablemente, hay y ha habido quienes, monjes (as) o no, han llegado a un punto tal que no sólo levitan sino que alcanzan el nirvana y experimentan otras expresiones de lo que por muchos años se creyó señal de iluminación, así también, por muchos años se pensó que los estigmas en manos y pies eran señal de un ungido por el Espíritu. En efecto, no significa que estas señales no dejen en evidencia a un “ungido” o un “iluminado”, sino que, por desgracia, se asumió que sin esas señales -y otras- no era posible estar frente a un ser iluminado. Ante esta incredulidad generalizada, especialmente en las jerarquías que imponen su opinión a las masas, personas llenas de la mejor intensión y devoción creyeron que para conseguir adeptos que “vieran” en ellos las señales adecuadas optaron por negarse a si mismos y esconder al público lo que ellos calificaban como debilidades, pecados, limitaciones……es decir, sus características HUMANAS.
Todos conocemos casos de sacerdotes con doble vida. Además de eso, yo conozco monjes orientales que tras bambalinas gozan de una vida abundante en comodidades mientras muestran al público una vida asceta. La idea es que los seguidores piensen que hay que cambiar la vida para poder iluminarse. Y la verdad es que la vida no se cambia desde afuera hacia adentro sino desde adentro hacia afuera. Cuando estás parado afuera mirando todas las renuncias que otros aparentemente hacen, lo más probable es que digas “eso no es para mí”…o “yo nunca voy a lograrlo”.
No estoy descalificando ni negando que hay seres que de verdad renuncian a todo y son profundamente felices e iluminados o ungidos. Sólo cumplen su plan de vida. Pero también hay seres que sin tanta renuncia y aún sin renunciar a nada son igualmente iluminados y ungidos por el Espíritu. Ahora bien, habría que conversar de qué es esa “renuncia” tan nombrada. Ese es otro tema.
Admiro y creo en:
-Paramahansa Yogananda
-Swami Sri Yukteswar Giri
-Teilhard de Chardin
-Paul Eugene Charboneau

Sólo por nombrar algunos. Hay muchos más.
Iluminarte te podría llevar a la levitación, sin duda, pero si no, confórmate con ser PROFUNDAMENTE felíz!

Bárbara Andrea Belmar Menanteau

lunes, 31 de enero de 2011

Corta las cadenas del juicio, el miedo y la ignorancia

Iluminación 2012

El concepto de “iluminación” ha ido cambiando conforme la humanidad misma va evolucionando. Hace cientos de años y también menos, se decía que un ser iluminado debía mostrar ciertas características, por ejemplo, debía ser absolutamente neutro en sus emociones, debía manejarse lejos del mundo común, no debía, por nada del mundo mostrar que seguía siendo un humano puesto que se suponía que ya había trascendido todo lo que aqueja y concierne a un humano, la ira, el dolor, el miedo, el amor, la dicha, la risa no debían expresarse, al menos no abiertamente y, menos, desvergonzadamente; el sexo medido y “si es que…” Lo esperado, por otra parte, era que se mostrara concentrado la mayor parte del tiempo, con una mirada casi perdida, ajeno y, en lo posible, se mantuviera en posición loto meditando largas, larguísimas horas. Para qué decir si levitaba!! Todas esas características personales e íntimas que pudieran generar dudas en el expectador debían suprimirse.
Así, se perseguía no dar motivos de dudas respecto de un camino, no crear caos ni contradicciones, pero también resultó en que el común de la gente sentía que “nunca voy a lograrlo…sencillamente es demasiado para mí…”
En la actualidad es diferente, la iluminación ya no es algo inalcanzable sino que es un estado al alcance de la mano, para algunos tras mucho trabajo personal, para otros de manera tan natural como despertarse una mañana y sentir que todo lo comprende y es posible!!
¿De qué depende? ¿Quizás del antojo de la Divinidad, que para unos lo hace fácil y para otros difícil? No, depende simplemente de tu estado evolutivo, de lo que hayas ido experimentado vida tras vida y de lo que te falte o no te falte ver, superar, experimentar, aceptar.
Cumpliéndose ya el ciclo de los 26 mil años (2012), en los que la alineación planetaria facilita la llegada a la tierra de ciertas energías de ascensión para el planeta y la humanidad, todo se da para que ocurra la iluminación en masa. Y está ocurriendo. Una iluminación que no te saca de tu vida sino que te permite verla, sentirla y comprenderla desde puntos de vista profundos y distintos; una iluminación que si bien puede despertar en ti ciertos dones, estos dones no son imprescindibles para que seas un iluminado. La iluminación es liberación de la ignorancia de quienes somos, es armonía, paz, certeza, felicidad, complementación, aceptación….sin juicio, sin castigo…sin calificación ni descalificación. Libertad!!
“Milagrosamente”, cuando comienzas a salir de esta ignorancia, cambias…sin esfuerzo, sin prohibiciones, poco a poco y de manera natural. Milagrosamente, eres lo que se llama un mejor ser humano…
Esta misma energía, presiona para que lo que hay que limpiar, ver, superar, etc, salga a la superficie como una pus de una herida descompuesta….por eso ves por todos lados el caos tanto como puedes ver, si quieres, la luz.
La humanidad está comenzando a ver en el caos una oportunidad de cambio en todos los ámbitos de la vida. Maravilloso si puedes hacerlo tú, en tu vida, en tu ser.

Bárbara Belmar Menanteau


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