ALQUIMIA, UN CAMINO DE AUTOTRANSFORMACION:

Por medio de un gradual y profundo autonocimiento y comprensión de la vida, así como de otros conocimientos y herramientas, irás descubriendo tu grandeza y dejarás atrás tanto de tu dolor que un día dirás que ese del pasado no pudiste ser tú!

jueves, 17 de marzo de 2011

Madre e Hija - Gustav Klimt

Mi corazón de madre

Sentada frente al computador, intento digerir la noticia preciosa que me ha dado mi hija. Sabíamos que este sería el resultado, pero no quise pensar en ello antes de ahora.
Crié a mis hijos incentivándolos siempre a ser muy independientes, tomar decisiones, buscar lo suyo y luchar por ello. Sabía que esa crianza me cobraría un precio e intentaba prepararme para las consecuencias de su independencia pensando en que serían muy felices auto descubriéndose sin restricciones y creyendo que para cuando las cosas comenzaran a ocurrir yo ya estaría lista para no tenerlos cerca. Cada vez que los veía dar un paso me decía “está bien, así debe ser” o “sí, estás tomando las riendas de tu vida, pero todavía te puedo disfrutar un poco”. Más de alguna vez debí decir algo como “sé que eres capaz de hacerlo solo (a) pero déjame ser mamá!” .Más de alguna vez nos enojamos, pero el cariño siempre ganó. Cuando no estuve de acuerdo con sus decisiones se los hice saber sin presiones y sin hacerlos culpables, sin poner en sus corazones las angustias mías ni las expectativas que casi siempre los padres ponen en sus hijos, tratando de que ellos les alimenten los egos y les den la “realización” que los padres sienten que no podrán conseguir ya por sí mismos. En teoría, yo sería perfectamente capaz de verlos alejarse paso a paso, de abrir mis brazos para dejarlos SER. En la práctica lo he hecho, pero no ha sido así para mi corazón, me imagino que es así para la mayoría de las madres (y padres?), uno nunca está del todo lista para no verlos, no escucharlos, no saber de ellos, no saber cuándo podré volver a abrazarlos. Muchas veces la nostalgia por su presencia duele profundamente.
En el camino espiritual que sigo se nos enseña a amar sin el apego que duele y he podido crecer en esta forma de amar...sin embargo, la separación de los hijos pone a prueba lo aprendido. Me queda claro que me falta mirar esta parte del camino.
La separación no existe, es sólo una ilusión, más aún cuando hay tanto amor uniendo a las personas en cuestión. Pero me tomará un tiempo que quizás sea el resto de la vida, no lo sé.
Primero fue mi hijo, precioso ser, inteligente y astuto, con un ángel que encanta a la gente, gruñón e inflexible, decidido y valiente. Yo creí que se iba de Chile sólo por unos meses para recorrer una parte del mundo y hacer el trabajo para el que iba, pero el interminable e intenso abrazo que me dio en el aeropuerto, antes de partir, le dijo a mi corazón que pasarían demasiados años antes de volver a abrazarlo.
Hoy es mi hija, maravillosa, inteligente, intensa, decidida, quien me anuncia su partida puesto que ha sido aceptada en una universidad de Canadá para continuar sus estudios de Sicóloga. Saber que allá la espera su novio me anuncia que quizás tampoco volverá…
Y sé que mi hijo menor, luchador por excelencia, perseverante, inteligente, especialmente amoroso conmigo, también se irá en un par de años para perfeccionar sus estudios al terminar la universidad, en un área que en Chile no está muy desarrollada.
A mi parte humana se le aprieta el corazón y gime…a mi parte humana-divina se le ocurre agradecer y sentirse tremendamente orgullosa de mis hijos…de cómo fueron en cada uno de los años vividos conmigo y de cómo son ahora. Orgullosa y agradecida de haber sido su madre y ser el medio por el cual aprendieron algunas cosas, haberlos tomado en mis brazos, secado sus lágrimas, haber jugado con ellos rodando por el pasto. Ellos, mis Maestros…que me enseñaron a amar como hasta entonces yo no podía amar, me enseñaron a ser feliz en medio de un mundo que entonces me resultaba enemigo, me enseñaron a ver mis limitaciones a fuerza de tanto amarlos. Ahora me enseñan el desapego.
La separación no existe, los seres que se aman se encuentran una y otra y otra vez….
Los seres que se aman, permanecen unidos.
Y de verdad les digo que eso es lo que siento cuando me uno a ellos en meditación…es a mis dedos de carne que les duele no acariciar sus cabezas, a mis oídos de madre les duele no escuchar sus voces y sus risas y es a mis ojos húmedos que les duele no verlos llegar con un "besote" a saludarme…
Sí, todavía me falta andar por el maravilloso camino del aprendizaje….
¿No es hermosa la vida? ¡!!

Bárbara Belmar Menanteau

viernes, 11 de febrero de 2011

Recibí un correo que prefiero contestar aquí para aprovechar de aclarar el tema a cualquier otra persona que piense lo mismo al leer “Iluminación 2012”, último tema publicado.
Indudablemente, hay y ha habido quienes, monjes (as) o no, han llegado a un punto tal que no sólo levitan sino que alcanzan el nirvana y experimentan otras expresiones de lo que por muchos años se creyó señal de iluminación, así también, por muchos años se pensó que los estigmas en manos y pies eran señal de un ungido por el Espíritu. En efecto, no significa que estas señales no dejen en evidencia a un “ungido” o un “iluminado”, sino que, por desgracia, se asumió que sin esas señales -y otras- no era posible estar frente a un ser iluminado. Ante esta incredulidad generalizada, especialmente en las jerarquías que imponen su opinión a las masas, personas llenas de la mejor intensión y devoción creyeron que para conseguir adeptos que “vieran” en ellos las señales adecuadas optaron por negarse a si mismos y esconder al público lo que ellos calificaban como debilidades, pecados, limitaciones……es decir, sus características HUMANAS.
Todos conocemos casos de sacerdotes con doble vida. Además de eso, yo conozco monjes orientales que tras bambalinas gozan de una vida abundante en comodidades mientras muestran al público una vida asceta. La idea es que los seguidores piensen que hay que cambiar la vida para poder iluminarse. Y la verdad es que la vida no se cambia desde afuera hacia adentro sino desde adentro hacia afuera. Cuando estás parado afuera mirando todas las renuncias que otros aparentemente hacen, lo más probable es que digas “eso no es para mí”…o “yo nunca voy a lograrlo”.
No estoy descalificando ni negando que hay seres que de verdad renuncian a todo y son profundamente felices e iluminados o ungidos. Sólo cumplen su plan de vida. Pero también hay seres que sin tanta renuncia y aún sin renunciar a nada son igualmente iluminados y ungidos por el Espíritu. Ahora bien, habría que conversar de qué es esa “renuncia” tan nombrada. Ese es otro tema.
Admiro y creo en:
-Paramahansa Yogananda
-Swami Sri Yukteswar Giri
-Teilhard de Chardin
-Paul Eugene Charboneau

Sólo por nombrar algunos. Hay muchos más.
Iluminarte te podría llevar a la levitación, sin duda, pero si no, confórmate con ser PROFUNDAMENTE felíz!

Bárbara Andrea Belmar Menanteau

lunes, 31 de enero de 2011

Corta las cadenas del juicio, el miedo y la ignorancia

Iluminación 2012

El concepto de “iluminación” ha ido cambiando conforme la humanidad misma va evolucionando. Hace cientos de años y también menos, se decía que un ser iluminado debía mostrar ciertas características, por ejemplo, debía ser absolutamente neutro en sus emociones, debía manejarse lejos del mundo común, no debía, por nada del mundo mostrar que seguía siendo un humano puesto que se suponía que ya había trascendido todo lo que aqueja y concierne a un humano, la ira, el dolor, el miedo, el amor, la dicha, la risa no debían expresarse, al menos no abiertamente y, menos, desvergonzadamente; el sexo medido y “si es que…” Lo esperado, por otra parte, era que se mostrara concentrado la mayor parte del tiempo, con una mirada casi perdida, ajeno y, en lo posible, se mantuviera en posición loto meditando largas, larguísimas horas. Para qué decir si levitaba!! Todas esas características personales e íntimas que pudieran generar dudas en el expectador debían suprimirse.
Así, se perseguía no dar motivos de dudas respecto de un camino, no crear caos ni contradicciones, pero también resultó en que el común de la gente sentía que “nunca voy a lograrlo…sencillamente es demasiado para mí…”
En la actualidad es diferente, la iluminación ya no es algo inalcanzable sino que es un estado al alcance de la mano, para algunos tras mucho trabajo personal, para otros de manera tan natural como despertarse una mañana y sentir que todo lo comprende y es posible!!
¿De qué depende? ¿Quizás del antojo de la Divinidad, que para unos lo hace fácil y para otros difícil? No, depende simplemente de tu estado evolutivo, de lo que hayas ido experimentado vida tras vida y de lo que te falte o no te falte ver, superar, experimentar, aceptar.
Cumpliéndose ya el ciclo de los 26 mil años (2012), en los que la alineación planetaria facilita la llegada a la tierra de ciertas energías de ascensión para el planeta y la humanidad, todo se da para que ocurra la iluminación en masa. Y está ocurriendo. Una iluminación que no te saca de tu vida sino que te permite verla, sentirla y comprenderla desde puntos de vista profundos y distintos; una iluminación que si bien puede despertar en ti ciertos dones, estos dones no son imprescindibles para que seas un iluminado. La iluminación es liberación de la ignorancia de quienes somos, es armonía, paz, certeza, felicidad, complementación, aceptación….sin juicio, sin castigo…sin calificación ni descalificación. Libertad!!
“Milagrosamente”, cuando comienzas a salir de esta ignorancia, cambias…sin esfuerzo, sin prohibiciones, poco a poco y de manera natural. Milagrosamente, eres lo que se llama un mejor ser humano…
Esta misma energía, presiona para que lo que hay que limpiar, ver, superar, etc, salga a la superficie como una pus de una herida descompuesta….por eso ves por todos lados el caos tanto como puedes ver, si quieres, la luz.
La humanidad está comenzando a ver en el caos una oportunidad de cambio en todos los ámbitos de la vida. Maravilloso si puedes hacerlo tú, en tu vida, en tu ser.

Bárbara Belmar Menanteau


Todos los derechos reservados

sábado, 20 de noviembre de 2010

Amo Mejor cuando Me Amo

Amor Incondicional

Buscamos ser amados “incondicionalmente”, pero olvidamos que para ser amados de esa manera deberíamos también saber amar a otro (s) de igual forma. Más olvidada está, en el fondo de nuestro ser, otra verdad: No podemos amar a otro si no podemos amarnos a nosotros mismos y podemos amar a otro sólo en la medida que podemos amarnos a nosotros mismos. Es una cuestión energética, atraemos lo que emitimos, si no nos amamos o nos amamos pobremente seremos pobremente amados. Si estás en un camino de crecimiento y miras hacia atrás, podrás ver que la clase de gente que te rodea es distinta a la que te atraías años atrás, cuando estabas más fracturado emocionalmente y, si no es así, al menos puedes ver con mayor claridad quienes traen qué tipo de energía y puedes decidir hasta dónde dejarlos entrar en tu mundo, entorno, emociones.

El Amor Incondicional está mal interpretado, se nos enseñó que amar incondicionalmente tenía que ver con aceptarlo todo, siempre, aún cuando te signifique dolor o hasta peligro de algún tipo. Pues no es así, el amor incondicional tiene que ver con la aceptación de otro tal como es, pero no con una resignación muerta sino como una conciencia de que el otro está siempre en proceso, no es algo definido para siempre, la gente cambia, crece y yo doy fe de ello. La gente -como dice Humberto Maturana- siempre “está siendo”, no “es”, no se la puede etiquetar, catalogar, enjuiciar y condenar como algo estático.

El Amor Incondicional tiene que ver con “aceptación” pero no con autonegación a favor de otro. Yo puedo aceptarte como eres, porque puedo comprender-te, puedo No hacer un juicio sobre ti, puedo seguir amándote profundamente, puedo entender que vives TU EXPERIENCIA DE VIDA, A TU MANERA y que tienes derecho a enfrentar tus procesos a tu propio ritmo, PERO todo lo anterior no significa que yo debo boicotear mi crecimiento, intoxicar mi energía con tus “faltas” (sólo por decirlo de alguna forma), disminuir mi felicidad nada más por lo mucho que te amo. Esto es amor por mí.
Mientras estemos en proceso de comprender lo que es el verdadero amor incondicional,será importante tener claridad respecto de lo anterior.
En toda clase de relación, hay que mantener la conciencia de en dónde están los límites. Más allá o más acá da lo mismo, pero que sean TUS LIMITES de amor por ti mismo y amor al otro.

Amar Incondicionalmente a otro tiene relación con tu propia autoaceptación. Conocerte profundamente, con tus luces y tus sombras, aceptarte como un todo, integrado, sin autodegradarte ni despreciarte sino tomando todo tu ser como una perfecta expresión en expansión, te irá dejando claros tus límites de amor, Amor Incondicional verdadero.


Bárbara Belmar Menanteau
(c)Derechos reservados

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Querer Sanar

Quizás hayas escuchado a alguien decir que tal o cual persona no sana porque no quiere. En el círculo de los terapeutas se escucha a menudo que lo que uno hace es entregar ciertas energías pero que si la persona no “está lista” para sanar o si “no quiere” sanar entonces no sanará. Las energías, entonces, quedan en el campo energético del receptor, esperando la ocasión de ser invitadas a actuar.
Pero claro, si se te ocurre decirle a alguien, enfermo y sufriente, que en realidad no quiere sanar lo mínimo que puede pasar es que te mire con rabia y te diga “Acaso Ud. cree que me gusta estar como estoy?”

De qué se trata esto?
Por un lado, una enfermedad es lo último que ocurre cuando hay un desarreglo a nivel emocional/mental. Por mucho tiempo el cuerpo te manda señales avisándote que mires ciertas cosas, acontecimientos, actitudes tuyas, situaciones que mantienes, emociones que no aclaras, etc. Lo normal es que no te enteres de que “esos” malestares tienen que ver con asuntos emocionales o mentales y los dejas pasar. La medicina alópata te ayuda a dejarlos pasar y, en caso de que ya se declare una enfermedad, la medicina tradicional te puede sanar corrigiendo los efectos de lo que comenzó como una “alerta”. Sin embargo, si no logras ver el origen real y profundo de tu enfermedad, esta volverá ya sea de la misma manera o mutando en otra enfermedad. Es aquí en donde calza aquello de estar listo o no para sanar.

Por otro lado, bien puede ser que aún cuando vas al doctor, te sometes a cirugías y tomas remedios no te sanas, sufres y tu dolor es real; tu familia sufre y su dolor es real, tu no quieres que ellos sufran pero ahí está el dolor. Seguro que “quieres sanar”!
Pero antes de reaccionar explórate profundamente, no tienes que decirle a nadie lo que encuentres, sólo anda profundo dentro de ti: ¿Qué tan útil te ha sido estar enfermo (a)? ¿A cuántos que querías alejar conseguiste alejar? ¿A cuántos que querías sensibilizar y tener a tu disposición pudiste convencer? ¿De cuántas situaciones te salvaste o cuántas situaciones que querías conseguiste?
Otra vez: El enfermo sana cuando quiere sanar.

Si todo lo anterior ya está en orden y la enfermedad persiste es que tu cuerpo físico ya estaba demasiado dañado cuando tomaste cartas en el asunto, daño que no sólo adquiriste en esta vida sino como una carga energética de vidas pasadas e información genética que se hace realidad si le has dado las condiciones óptimas para que así sea.

Y claro, los milagros existen, pero eso es algo que no decides tú en tu conciencia actual sino a otros niveles.

Pon atención y dale importancia a las señales que te da tu cuerpo, si lo haces descubrirás muchas cosas de ti… la enfermedad es a menudo un oportunidad de sanación profunda de tu ser.

Bárbara Andrea Belmar Menanteau
© Todos los derechos reservados

sábado, 10 de octubre de 2009

Jesús meditaba


Algunas personas temen meditar aún cuando sienten en su corazón un fuerte llamado a hacerlo. Temen por condicionamientos de culturas y religiones. Temen porque se les ha dicho que entrarán en contacto con seres que "no son buenos"....Temen porque creen que traicionarán un credo....
Por favor no temas...
Descubre el amor, la libertad y la luz que esta manera de conectarse con Dios te puede enseñar.

Jesús dice....

Muchas de las cosas que quise dejar como enseñanza, no sólo a mis discípulos sino a todo el mundo conocido en ese entonces, fueron incomprendidas, cambiadas, complicadas, aún cuando eran simples; pero no fue un error haberlas dejado en ese tiempo, con en ese nivel de conciencia y cultura, era necesario que así fuera y era oportuno porque desde entonces hasta ahora ha sido el tiempo necesario para ver germinar la semilla que entonces dejé plantada. Una de esas semillas fue la manera de comunicarse con la Divinidad y la mayoría hemos estado de acuerdo en llamar a esta Divinidad Padre, Padre/Madre, como una forma de hacer sentir el significado de lo que ello significa. Comunicarse con el Padre es ponerse en contacto con la propia esencia, con la propia fuente, fuente de vida, de existencia, de ser y a través de los tiempos las civilizaciones le han dado a este acto y a esta intensión muchísimos nombres y formas pero subyace en todas ellas el deseo profundo de hacer contacto con Dios en toda su expresión ya sea para agradecer, honrar, amar, pedir y todo está bien. Si el rezo es una forma de comunicarse con un Dios externo, la meditación te lleva a conectarte con la Divinidad dentro de ti porque tú eres esencia divina, materia divina, experimentando la vida, reencontrando al Dios que hay en ti, la meditación es hacia adentro y el rezo va hacia fuera. En la meditación, vas poco a poco aprendiendo a conocerte y reencontrarte con ese ser infinito que tú eres. Maneras de aprender hay muchas, Maestros también, pero poco a poco serás tú mismo quien encuentre su camino, sus métodos. Confía en tu intuición, de tus Maestros toma todo lo que haga resonancia en tu corazón, no te fuerces a hacer nada que no vaya contigo, la Divinidad en ti te mostrará tu camino. Tampoco te frustres porque no sientas cosas, mucha gente va a la meditación intentando sentir cosas, ver cosas y mucha gente se aleja de ella porque no ve ni siente lo que ha escuchado decir a otros que sienten y ven, basta la intención de tu corazón, tienes que saber que no es gran cosa ni significa que un ser sea más espiritual que tú si aquél ve y tu no, si aquel otro siente y tu no, es la intención sincera de tu corazón la que abre las puertas. Puede ser que más adelante veas y sientas pero aún si no lo consigues no significa que no estés progresando. Hay muchos que ven, que viajan, que sienten cosas y sin embargo no han crecido, sin embargo no has despertado, hay dones psíquicos que pueden estar despiertos y sin embargo eso no significa que la persona esté avanzando espiritualmente, son simplemente capacidades naturales al ser humano que algunos tienen más despiertos que otros, pero créeme que eso no los habilita para sentirse superiores en nada. No es algo ajeno al ser humano viajar por los mundos, ver y sentir cosas y seres, es lo natural porque de allá vienen todos, todos vienen de otros mundos, dimensiones y esferas, no es raro entonces abrirse a luces y viajes, seres y estrellas. Lo verdaderamente importante es la sinceridad y la perseverancia de tu corazón en la búsqueda de tu verdad y del reencuentro con la Divinidad porque eso es lo que pondrá a prueba tu entereza en la búsqueda de tu luz, es en este mundo en donde tienes que poner a prueba tu vida, no allá en las otras esferas. Estás en este mundo y en esta vida para crecer aquí y experimentar aquí todo lo que la vida humana desafía, todas las metas y aprendizajes que tu alma vino a buscar. Por lo tanto, no busques en la meditación el encuentro con luces y estrellas, pueden venir o no en algún momento y eso no significa que midan cuánto has crecido. Sigue adelante y nunca lo olvides que la sinceridad y la intención de tu corazón es lo que verdaderamente importa para crecer en tu proceso y en la capacidad y la intensidad de tu meditación.
Con el amor del Universo y de Nuestro Padre,
Te bendigo.
(c)Todos los derechos reservados
Bárbara Andrea Belmar Menanteau

lunes, 21 de septiembre de 2009

Mujer Kogi

Los Arhuaco

Pueblos evolucionados entre nosotros

Queridos amigos,
Es bueno que se sepa, en nuestro planeta viven otras civilizaciones además de la nuestra y las hay bastante más evolucionadas de lo que se cree. La nuestra puede ser más avanzada tecnológicamente, por decir algo, pero dista mucho de ser evolucionada en términos sociales, políticos, económicos, etc.
Mi amigo Roberto Gary Peña y Lillo, un chileno viviendo en Colombia, ha tenido la gentileza de compartir su experiencia con nosotros. Disfrútenla.




MI ENCUENTRO CON MAMO ROJAS

Hace como tres años me encontraba de vacaciones en Santa Marta (la ciudad más antigua de Colombia). Dentro de mis actividades típicas de turista, visité algunos museos y mostré interés por unas etnias que habían sobrevivido a la evangelización y la conquista europea. Ellos, son los Tayronas, que a su vez se dividían en tres subgrupos llamados, Arsarios, kogis y Arhuacos. Las tres con diferencias culturales mínimas, en cada una de ellas la figura central de la comunidad es el "Mamo". En efecto, este personaje es el guía espiritual, el médico, el consejero, es decir, quien dirige los destinos de la comunidad.

Un día determinado, encontrándome en la playa de Taganga veo caminar a la distancia a dos familias Kogies y le comento a un conocido que en ese entonces vivía en el pueblito de Taganga… “Carlos mira a esos Kogies, yo necesito hablar con ellos”, esto motivado porque había leído algunas cosas mágicas de esta cultura. Carlos me mira y me pregunta, ¿porqué quieres hablar con ellos?, le dije no lo sé, solo necesito hacerlo. El me dice, lo puedes hacer esta tarde, ellos ahora hacen un “pagamento”, pero volverán temprano y están alojados en mi casa. Yo quedé absolutamente sorprendido y me entusiasmé en verlos esa misma tarde.

Llegamos con Carlos a su casa a la hora acordada y me presentó a los indígenas, todos vestidos de blanco, como es su costumbre. Eran dos adultos con sus respectivas esposas y dos niños. Uno de los indígenas me hizo pasar al patio, se sentó y comenzó a hablar, su nombre Roberto Nakogi. Habló aproximadamente una hora, mientras los hacía utilizaba su *“poporo” con movimientos agraciados. La verdad es que quedé impactado por a sabiduría de sus palabras. En su exposición expresó los mas altos ideales del hombre, su relación con el Universo, de la ecología, de la educación y de la definición de los “hermanitos menores”, que es una referencia a nosotros los “civilizados”, sin embargo, no es una expresión peyorativa, por el contrario, dicen que como no hemos alcanzado la armonía con el Universo y por ello vivimos como vivimos, sin tomar conciencia de la vida y nuestro entorno, la naturaleza, que aún nos falta por aprender y de ahí la expresión referida. En sus palabras no había una sola expresión de resentimiento, la sapiencia de sus expresiones me dejaron en el mas absoluto silencio…

Luego de despedirme Carlos me comentó que su amigo Roberto Nakogi, recorría el país, invitado por diversas instituciones culturales y universidades, con el objeto de dictar charlas sobre la cultura Tayrona y su cosmovisión.

Quedé tan impactado con la conversación que esa noche tuve un sueño muy curioso con este ilustre personaje. Esto motivó a sintiera un aprecio especial por los Tayronas y que un año después desencadenaría un hito trascendente en mi vida.

Efectivamente al año siguiente, de regreso en Colombia, hablando con un amigo kabalista, en Santa Marta, le dije que sentía la fuerte necesidad de ir a la Sierra Nevada para saber más de la cultura Tayrona, exponiéndole mi experiencia anterior. Él me dijo que tenía un amigo de infancia que siendo muy joven se internó en la Sierra Nevada, se casó con indígena y formó familia con los Arhuacos, quien además, había sido formado en la “ciencia” de esta étnia por muchos años, siendo un “Mamo”. Agregó que a pesar de su origen “civilizado”, se consideraba más indígena que blanco y que, años atrás debió abandonar la comunidad indígena por presión de la guerrilla que dominaba la zona en ese entonces. En la actualidad este “Mamo” vivía en Aracataca, pueblo cercano a Santa Marta.

Al par de días tuve la oportunidad de conocer a este noble hombre, nos encontramos en la casa de su madre, en la misma Santa Marta. Es una persona de buen porte, mirada directa, extremadamente sencillo, de rostro armonioso y de una voy muy agradable.

Nos sentamos en el patio de la casa y bajo la sombra de algunos árboles iniciamos una grata conversación. Nos acompañaba nuestro amigo en común, quien al sentirse en confianza con ambos le dice a "Mamo Rojas", si puede abrir puertas, lo que para mí no pasó desapercibido. En eso Adalberto mira la posición del sol y saca, de un pequeño bolso de tejido indígena, unas hojas de coca, dejando caer unos fragmentos al lado izquierdo y otros al lado derecho, para quedar un rato en silencio…Posteriormente expresa “me dicen que sí, podemos abrir puertas” y comienzo a percibir toda la magia de esta cultura con un relato de contenido increíbles.

Esa tarde le pedí a Adalberto si podía hacer algo por mí, ya que estaba en un nivel de stress extremo. El con gusto aceptó y luego de sacar algunas cosas de su bolso los pone sobre una mesa, se llevaba a su oído unos pequeño elementos de fibras naturales que hacia sonar golpeando sutilmente sobre un madero tallado y de pequeñas dimensiones. Me hizo algunas preguntas que en realidad eran afirmaciones de mis actividades, sacó algunos elementos como hilos de algodón y unas piedrecitas de colores, las seleccionó cuidadosamente y con ellos hice una limpieza de mi cuerpo a nivel energético, sintiendo una tranquilidad tremenda, entretanto hablaba algunas cosas de su formación iniciática como “Mamo”, sobre las facultades que se desarrollaban y los increíbles procesos de curación que se obtenían.
Luego de terminada mi sanación me pidió que volviera al día siguiente a lo que accedí con entusiasmo.

Cuando regresé por la mañana lo primero que me dice era que yo dormía muy mal, con muchos sobresaltos, a lo que le respondí afirmativamente, pero que luego que me atendió dormí como nunca y absolutamente relajado, él solo esbozó una sonrisa.

Posteriormente seguimos hablando, descubriendo esa maravillosa ciencia que manejan los “Mamos”, los increíbles efectos sanadores y la expresión “abrir puertas” se refiere a acceder portales dimensionales, contactándose con seres superiores. Esto les ha permitido desarrollar facultades psíquicas extraordinarias, logrando visualizar acontecimientos futuros o describir la esencia de una persona.

Al tiempo después me vine a vivir a Colombia y he desarrollado una sólida amistad con “Mamo Rojas”, he aprendido mucho de él y he sido testigo de las innumerables personas que ha sanado, con enfermedades aparentemente incurables. Es más, ha tratado incluso a distancia y con resultados exitosos a personas que se encuentran a más de seis mil kilómetros. Esto no lo he leído, ni me lo han contado, he sido testigo presencial de ello. De igual forma cada vez que viene a casa son muchas las personas que lo visitan, de las mas diversas profesiones y oficios, quienes luego de conocerlo se retiran gratamente impresionados por la ayuda brindada.

Acertadamente antropólogos franceses han bautizado a los indígenas Tayronas, como los Guardianes del Universo, sin embargo, acá son pocos los que conocen sobre esta magnífica cultura y menos aun, el valor de la “ciencia” de los Mamos. Es un sentimiento compartido por muchos dar a conocer la sabiduría indígena y que se comprenda que hay métodos efectivos para sanar y ayudar a muchas personas; y como bien dice Adalberto Rojas, si a un “Mamo” se le pide ayuda, su obligación espiritual es brindarla, porque ha sido iniciado precisamente para eso, para ayudar a quien lo solicite.
Espero que lo escrito sirva de alguna forma para dignificar las culturas indígenas, respetar sus tradiciones y conocer la enorme sabiduría que poseen. Del mismo modo, se hace vital preservar sus tradiciones y aprender de sus conocimientos. En especial, de los efectos sanadores de esa extraaordinaría ciencia iniciática que poseen algunos elegidos de esta étnia.



*El poporo es un objeto sagrado que los hombres indigenas Kogui, Arahuaco y Arsarios cargan con ellos en todo momento. El poporo simboliza la mujer y también incluye un uso practico ya que sirve como contenedor para la cal que se utiliza en conjunto con la hoja de coca para mambear (mascar coca). Los hombres indígenas cuando mambean también utilizan el poporo para meditar y “escrbir el pensamiento” algo que hacen al dejar, por medio de movimientos circulares, sobre el borde del poporo los residuos de cal y coca, lo cual al pasar el tiempo crea una forma redonda.